Tortilla light de espinacas

Ingredientes
3 atados de espinacas
1 cebolla
5 claras de huevo
50 gr. de manteca (mantequilla)
Sal y pimienta
Aproximadamente 80 calorías por porción.
Mitos y realidades de las verdes verduras: aún desde antes de Popeye y sus famosas latas de espinacas, las verduras arrastran el mito de su alto valor nutritivo.
Pero eso no es tan así: el valor energético y nutritivo de las verduras de hoja es prácticamente nulo. En realidad, su “gran actuación” se debe a las vitaminas y sobre todo a los minerales que contienen; por su alto contenido en fibras y bajo en carbohidratos o por lo que sea son insustituibles cuando decides seguir una dieta baja en calorías.
Limpia, lava y cocina las espinacas en muy poco agua y sal –si es al vapor mucho mejor-, luego exprímelas y pícalas finamente.
Pica también la cebolla y rehógala usando rocío vegetal o con sólo unas gotas de aceite.
Bate muy bien en un tazón las claras, salpimienta a tu gusto y mézclalas a las espinacas y las cebollas ya rehogadas. Échale rocío vegetal a una sartén (si es de teflón mejor) caliéntala y cocina la tortilla como siempre lo haces.
Opcional: cuando ya está lista puedes distribuirle por encima una porción chica de queso cremoso light y ponerla en horno caliente – o en microondas- hasta que se derrita. Sencillamente delicioso.
Por supuesto, que si unos kilitos de más no son tu problema puedes usar los huevos enteros, con ello obtendrás un plato de mayor valor energético y mejor sabor.
Si todavía nunca te has animado con una tortilla luego de mezclar los ingredientes y los huevos muy bien, procede así:
Calienta algo de manteca o una gotas de aceite en una sartén (preferentemente de teflón) y vierte en ella la preparación ¡hay cientos de posibles combinaciones! Cocina a fuego moderado moviendo la sartén suavemente para que la tortilla no se pegue ni se queme en el fondo. Cuando la notes algo doradita, dala vuelta en un plato y vuélvela a la sartén para que se cocine del otro lado. Deslízala con mucho cuidado en una fuente y sirve inmediatamente.
Sugerencia
Con las 5 yemas que han quedado sin usar, 1 taza de azúcar, un chorrito de esencia de vainilla, más ½ litro de leche en el que habrás disuelto una cucharada al ras de fécula de maíz, puedes preparar con sólo cinco minutos de hervor (revolviendo constantemente) una exquisita y nutritiva crema, que una vez bien fría hará al deleite del resto de la familia que no hace dieta.