secretos

Te contamos los secretos de los alimentos.
Conservar nutrientes
La mejor manera de cocinar las verduras para que no pierdan sus nutrientes es al vapor o con una cantidad mínima de agua. Éstas son las formas más rápidas de cocción, con lo cual habrá menos oportunidad de que los nutrientes se diluyan. Por otra parte, este procedimiento ablanda las verduras favoreciendo la digestión.
Jugos con más vitaminas
Antes de comenzar a prepararlos, debemos tener la precaución de lavar muy bien las frutas y cortarlas justo antes de utilizarlas para evitar su oxidación y la pérdida de vitamina C (en el caso de la manzana, tendremos que retirar las semillas, ya que suelen ser tóxicas).
Asimismo, para que los jugos conserven todas sus propiedades hay que consumirlos inmediatamente después de prepararlos. Si dejamos pasar unas horas habrán perdido parte de su frescura y nutrientes.
Otras variedades del jengibre
Además de su uso medicinal, el jengibre se utiliza en pastelería y para combinar con bebidas. En el Reino Unido se consume la cerveza de jengibre, el agua con colorante y esencia de jengibre y el vino de jengibre. Estas bebidas son ideales para el frío.
Acelga y dieta
Esta verdura hervida y condimentada con aceite de oliva es recomendable en regímenes para adelgazar dado su bajo aporte calórico. Por otra parte, y a diferencia de otras verduras, es rica en calcio, ácido fól ico y hierro.
Fuera la amargura
Es muy común que las legumbres secas tengan un sabor amargo. El procedimiento para eliminarlo es simple: se colocan los granos en agua fría durante 10 ó u horas. Luego, se escurren y se cuecen a fuego lento hasta que se ablanden. Finalmente, se cuelan y se vuelve a añadir agua fría con sal y se dejan así durante una semana. Es importante cambiar el agua dos veces al día.
Alimentos en conserva caseros
Mejor que comprarlos es prepararlos nosotros mismos. Para ello, debemos elegir alimentos sin golpes ni magulladuras. Se colocan en salmuera para una primera fermentación, luego se añade el vinagre y se conserva en la heladera.

Te pasamos los secretos de una perfecta cocción del azúcar.
La transformación del azúcar y el agua en almíbar o caramelo es el punto de partida de la confitería. Cuando se hierve una solución de azúcar en agua, ésta se evapora y la concentración de azúcar aumenta progresivamente. Cuanto mayor sea el contenido de azúcar, más alto es el punto de ebullición, pero esta concentración puede verificarse midiendo la temperatura con un termómetro. Interrumpiendo la ebullición en diferentes etapas se pueden conseguir almibares más o menos ricos en agua.
Cuando en la preparación ya no queda agua, el azúcar fundido se convierte en un caramelo de color ambarino y aroma intenso. Cuanta menos humedad contiene un almíbar, más se endurecerá al enfriarse. Por lo tanto, el grado de cocción tiene un efecto sobre la textura del producto acabado. El almíbar cocinado a una temperatura relativamente baja permite elaborar bombones o caramelos blandos; el almíbar cocido a elevada temperatura produce caramelos duros como los pirulines.