preparaciones

La mejor manera de interpretar correctamente una receta es leerla cuidadosamente. No debe comenzarse la preparación antes de haberse familiarizado con el procedimiento, paso a paso, y haberse asegurado, al mismo tiempo, de que se cuenta con los elementos indispensables para su realización.
• Los ingredientes deben medirse cuidadosamente. Cuando se habla de una medida por cucharada o taza debe entenderse una medida al ras; cuando sobrepasa los bordes se habla de una medida llena y, cuando sobrepasa apreciablemente los bordes se considera una medida colmada.
• Los aromatizantes, especias y todos los ingredientes que se utilizan para sazonar pueden aumentarse, reducirse o suprimirse a gusto.
• Antes de preparar un bizcochuelo, torta, tarta o cualquier masa que va al horno, debe enmantecarse y enharinarse el molde.
• El horno deberá calentarse a la temperatura deseada antes de poner allí lo que se quiera hornear.
• Cuando se tienen un solo recipiente medidor, deberán medirse primero los sólidos y luego los líquidos, la mantequilla, grasa, aceite, etc.

SI QUIERES EVITAR LA HINCHAZON, PROCURA COMER MENOS Y MAS A MENUDO. PARA NO CAER EN LA MONOTONIA, PUEDES ELEGIR CUALQUIERA DE ESTOS PLATOS UNICOS:
• Ensalada de lechugas variadas con queso, nueces y polio.
• Huevos al plato con guisantes, champiñones y salsa de tomate.
• Tortilla de calabacín, berenjena y pimiento.
• Tortilla de setas.
• Lenguado en papillote con espinacas al vapor.
• Lubina al homo con patatas, cebolla y tomate.
• Polio al homo con berenjenas.
• Pechuga de polio a la plancha con menestra de verduras (evítalas flatulentas).
• Lomo a la plancha con berenjenas y pimiento rojo asados.
• Roast beef con zanahorias y cebollitas glaseadas.
• Cordero al homo con verduras salteadas (con poca grasa).
• Bistec con ensalada de tomate, pepino, cebolla, queso feta, orégano y comino.
• Entrecot con verduras a la plancha.

En los últimos años numerosos estudios científicos han certificado sus importantes efectos beneficiosos para la salud, por lo que su consumo ha crecido recientemente. Conocido también como brócoli, el brécol pertenece a la familia de las crucíferas y destaca por ser una excelente fuente de antioxidantes naturales, que bloquean los efectos dañinos de los radicales libres.
Entre sus virtudes terapéuticas se le atribuye un efecto protector frente a determinados tipos de cánceres y retrasa además el proceso de envejecimiento. Gracias a su alto contenido en betacarotenos y en vitamina C ayuda al buen funcionamiento del sistema inmunitario y a prevenir enfermedades degenerativas y cardiovasculares.
El brécol resulta laxante por su alto contenido en fibra, y su consumo regular favorece la eliminación de líquidos del organismo. Por su contenido en ácido fólico, se recomienda especialmente a las mujeres embarazadas y a los niños.
Cómo cocinarlo
Esta excelente hortaliza da la posibilidad de cocinarla de múltiples maneras y una vez hervida podrás escoger la preparación que se te ocurra: salteado con ajo y aceite de oliva, combinado con jamón o tocino, cubierto de salsa bechamel, gratinado al horno, en tortilla, en ensaladas… y muchas más, las posibilidades son miles.