Deseas probar un postre diferente, algo que todos tus invitados recuerdes. A continuación te damos la respuesta: Carpaccio de ananá con helado de tomillo. Imposible de olvidar…
Para preparar este postre es primordial cortar debidamente los ananás. Corta un ananá en dos, pélalo y con un cuchillo de hoja lisa y afilada córtalo en muy finas rodajas, también es posible hacerlo con una máquina cortadora de fiambres. Estas rodajas deben estar lo suficientemente finas como para que al plegarlas no se quiebren.
Por otra parte, si bien el tomillo es una hierba que comúnmente se asocia con la cocina salada, usándolo con moderación combina muy bien en diferentes postres. Su sabor alimonado armoniza con la acidez del ananá.
Preparación
Hierve el agua con unas ramitas de tomillo para realizar una infusión. Bate las yemas con el azúcar, incorpora la leche caliente lentamente. Lleva nuevamente al fuego, revolviendo hasta que nape-83C.
Agrega la crema fría para cortar la cocción y colar. Pon en la máquina para hacer helados. Dispone en el plato una rodaja de ananá sin doblar, sobre ella varias rodajas más, esta vez dobladas, formando una flor. En el centro coloca una bolita de helado de tomillo.
Podemos terminar la decoración con algunas de las hojas del ananá y tenues rodajitas de ciruela con cáscara en el centro.