El mújol es uno de los productos más representativos de la cocina murciana. Su carne, no siempre valorada en otras latitudes, adquiere en estas costas una extraordinaria delicadeza. Dicen que la técnica de preparar pescados envueltos en sal tiene aquí su origen. Sea o no así, la carne del mújol es especialmente idónea para este tipo de tratamientos.
Preparación:
Lavar los pescados, escurrir, secar con un paño y reservar.
Mezclar la sal con los dientes de ajo -picados muy finos-, cubrir el fondo de una fuente de horno con una capa fina de la sal resultante, disponer los pescados, bien separados, sobre ella, colocar una rama de romero sobre cada uno y cubrir con el resto de dicha sal.
Salpicar la sal con las 12 cucharadas de agua y apretar con la mano para compactar y facilitar la formación de una costra.
Introducir la fuente en el horno, precalentado a 200° C, y hornear durante 20 minutos.
Sacar del horno, retirar la costra de sal, sacar los lomos de cada mújol, retirando la cabeza, la espina central y las visceras y servir inmediatamente.
Datos:
En compañía de los clásicos. La carne Ad mújol agradecerá un acompañante de los de toda la vida: una mayonesa con muy poco ajo, una vinagreta o un simple chorro de aceite de oliva virgen extra (cuanto más ajrutado, más suave y más aromático, mejor).