Las aceitunas kalamata son, sin lugar a dudas, las más populares de las producidas en Grecia. Lo atestigua su presencia en la mayoría de los países europeos. Son aceitunas negras, de buen tamaño, carne compacta y gustosa, tirando a dulzonas, que se venden aderezadas con aceite. Junto a ellas se puede citar la ñafian, una aceituna verde, también muy sabrosa.
Preparación:
Cortar el pollo en trozos, sazonar, pasar por harina y dorar, por todos los lados, en una sartén ancha con medio dedo de aceite. Escurrir sobre un papel absorbente y reservar.
Saltear las cebollas y los dientes de ajo -picados muy finos- en una cacerola con 3 cucharadas soperas de aceite de oliva, hasta que tomen color. Añadir los pimientos -lavados, limpios de semillas y nervaduras y cortados en trozos medianos-. Saltear 3 o 4 minutos a fuego medio, dejando que se doren.
Incorporar los tomates -pelados, sin semillas y picados- y las aceitunas -descarozadas y cortadas por la mitad-. Dar un nuevo hervor, remover, sazonar con él romero, sal y pimienta negra. Unir el vino blanco y el pollo, llevar a ebullición, tapar y dejar cocinar, a fuego lento, alrededor de 45 minutos.
Salar y desgrasar antes de dar el último hervor.