La Borrida de raya es un guiso muy popular en todo el archipiélago balear. Esta versión nos llega directamente de Ibiza. Es laborioso, pero no complicado, y el resultado final depende del acierto en la preparación de la barrida, una preparación similar a la picada de almendras catalana. En este caso, el sabor de la hórrida se amplía incorporando el hígado de la raya.
Preparación:
Rehogar 1 cebolla y 2 dientes de ajo -ambos picados muy finos- con un poco de aceite de oliva, 5 minutos. Añadir los pimientos -limpios, sin semillas y pitados-y dejar 10 minutos, a fuego lento, removiendo de vez en cuando. Incorporar los tomates -pelados, sin semillas y rallados-, el vino blanco, la sal y 1/2 vaso de agua. Tapar y cocinar 30 minutos.
Machacar 1 diente de ajo en un mortero, añadir las almendras, el perejil, unas hebras de azafrán, la mitad del hígado de raya -hervido- y 1 rebanada de pan frito. Trabajar hasta obtener una pasta uniforme.
Cubrir el fondo de una fuente aceitada con las patatas -peladas y en rodajas finas-, rociar con el sofrito, dar un hervor, añadir la hórrida -disuelta en un poco de caldo < del sofrito- y cocinar, a fuego lento, 15 minutos.
Incorporar la raya -sin piel, en filetes y sazonada-, tapar y cocinar, a fuego lento, entre 5 y 8 minutos (según el grosor del pescado y el punto deseado).
Datos:
La raya y su hígado. La raya es uno de esos pescados que no suelen despertar pasiones, pero aporta una carne blanca, sabrosa y muy agradable por su textura gelatinosa. El hígado vive, sin embargo, rodeado de una aureola que, a mi modo de ver, no se corresponde con nada.