Queso: Del ciclope a De Gaulle

Te contamos sobre este milagro del pastor como es el queso, y como llego desde el cíclope a De Gaulle.
El queso existe prácticamente desde siempre. Según los expertos, podría decirse que forma parte de nuestra alimentación desde que se domesticaron los animales que proveen la leche para su elaboración, es decir, unos 8.000 años atrás. Reinaba en la culinaria de la época y era el alimento por excelencia para los viajes y para las épocas difíciles.
Una leyenda explica cómo pudo haber aparecido el queso: a un pastor nómada que se quedó sin recipiente para transportar la leche, se le ocurrió utilizar el estómago de un cabrito como odre. Tiempo después, al intentar tomar un poco de la leche que había guardado, descubrió que se había transformado en una pasta de buen sabor. Sin duda, este milagro se repitió en diferentes regiones y culturas.
El queso ha dejado su sabroso rastro en la historia de la humanidad. En el Museo Nacional de Irak, en Bagdad, se conserva un friso sumerio de cinco milenios de antigüedad en el que se representa a los sacerdotes de un templo cumpliendo con las diferentes etapas de la elaboración de queso. Los egipcios también pintaron escenas similares en sus tumbas. Unos cuantos siglos después, Homero presentó en su Odisea a Polifemo, el cíclope, fabricando queso a partir de la leche de las ovejas a su cuidado. Es muy probable que esos primeros quesos fueran de fuerte sabor y muy salados, de textura similar al actual requesón o al tradicional feta griego.
Los griegos y los romanos eran amantes del queso, lo elaboraban principalmente con leche de cabra y de oveja. También se utilizaba la leche de burra y de la de yegua (especialmente, los provenientes de Frigia, en Oriente Medio). Uno de los platos griegos más tradicionales era la hypotrimma, que combinaba queso blanco con frutos secos y vino cocido. En Roma, no podía faltar el morentum, elaborado con queso rallado, mezclado con ajo, perejil, ruda, culantro, aceite y vinagre: se utilizaba como condimento para una gran variedad de platos. También se combinaba el queso con miel y frutos secos, receta que ha llegado a nuestros días a través de la gastronomía árabe.
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