El mújol es el protagonista de esta especie de guiso de arroz; un plato que representa la forma de trabajar los arroces en la cocina murciana. El contacto con las aguas semi-dulces de la albufera convierte las carnes de este pescado azul en un bocado exquisito. Sus huevas sirven además de base a una conserva que se vende como sucedáneo del caviar. Te invitamos a disfrutar el caldero de Mar Menor.
Preparación:
Limpiar el mújol, separar los lomos, quitar la piel y hacer un caldo con las espinas, la cabeza y las pieles. Sazonar los lomos, dejar reposar i hora, lavar, escurrir, secar y reservar.
Saltear las ñoras -limpias, sin semillas y en trozos-en una olla con unas gotas de aceite de oliva. Cuidar de que no se quemen, pues amargan. Trabajar en un mortero con los dientes de ajo, perejil y un poco de sal hasta lograr una pasta homogénea.
Rehogar los tomates -pelados, sin semillas y picados-con un chorrito de aceite de oliva. Dejar 5 minutos, a fuego lento, y reservar la cuarta parte. Añadir la pasta y un poco de caldo de pescado. Hervir 30 minutos.
Añadir el arroz y el caldo (de 21/233 medidas por i de arroz; debe quedar caldoso), sazonar, llevar a ebullición, bajar el fuego al mínimo y cocinar durante 17 minutos.
Saltear los filetes de mújol en los tomates rehogados que hemos reservado. Servir el caldero de arroz por un lado y el pescado por otro. Acompañar con alioli.
Datos:
Ñora y pimentón. Son dos de los principales elementos que distinguen los arroces de Murcia y Alicante. En ambos casos, se incorporan con el sofrito previo a la preparación del arroz y, en ambos casos, hay que recomendar cuidado, porque un exceso de calor puede quemarlos y entonces amargarán el arroz.