La merluza, o la pescadilla, no figuran entre las especies más populares en las cocinas de esta parte del Mediterráneo, pero la hemos incluido (lo normal hubiera sido emplear róbalo o dorado), porque esta forma de preparar el pescado, envuelto en una finísima hoja de pasta filo, le va como anillo al dedo.
Preparación:
Abrir la merluza, quitar la espina central, retirar la piel con un cuchillo y cortar cada lomo en 3 trozos. Reservar.
Mezclar el jugo de 1 limón con 50 centímetros cuadrados de aceite de oliva virgen extra, un poco de pimienta negra recién molida y sal. Rociar los lomos de merluza y dejar reposar 30 minutos.
Calentar 2 cucharadas soperas de aceite en una sartén y marcar los lomos de merluza a fuego vivo (se doran por fuera y quedan ligeramente crudos por dentro). Esperar 5 minutos a que pierdan temperatura.
Extender las hojas de pasta filo. Colocar 1 lomo de merluza sobre cada una de ellas y 2 hojas de albahaca sobre cada lomo. Untar con el adobo sobrante, envolver la merluza en la hoja de pasta y disponer sobre una fuente de horno ligeramente aceitada.
Precalentar el horno a 200° C, introducir la bandeja y hornear 7 minutos. Disponer sobre una fuente, espolvorear con perejil picado y servir.
Datos:
Pasta filo. Es el nombre de unas finísimas hojas de pasta, hechas con harina de trigo y agua, muy utilizadas en la cocina griega. Se venden preparadas y suelen utilizarse, de cinco en cinco, para envolver un producto antes de hornearlo.