Pastas fugitivas
Ahora otro consejito para practicar con las tan mañosas pastas rellenas y sus incontenibles rellenos:
Si se paso el día entero amasando en la cocina las pastas reheléenlas para el domingo, lo pero que podría ocurrirle es que se le abran al cocinarlas y que el relleno se desparrame por toda la cacerola.
Esto puede evitarse si antes de cocinarlas las pincela con clara de huevo apenas batida, como si fueran empanadas, una por una, y verá que se convierten casi en indestructibles.
