La nectarina
En un principio se creía que la nectarina se obtenía por un cruce entre el melocotonero y el ciruelo. Luego, se descubrió que la nectaria y al igual que otras frutas como el paraguayo se obtienen por medio de mutaciones relativamente recientes de los melocotoneros y por esta razón comparten prácticamente las mismas cualidades nutritivas. La nectarina se caracteriza por tener la piel fina y lisa, sin bien no tiene la pelusa característica del melocotón y del paraguayo, y su color es un rojizo bastante más pronunciado.
Jugosa, refrescante y con una carne delicada pero firme y muy dulce, esta fruta es rica en betacaroteno, vitamina C y potasio. Una pieza mediana (135 gramos) aporta el 11,3 % de las necesidades diarias de betacaroteno o provitamina A. En cuanto a los minerales, destaca el potasio. Hay que citar también la presencia de agua (80% del peso) y de fibra soluble (2,3 gramos), que le confiere propiedades ligeramente laxantes.
Probablemente tuvo su origen en China hace más de 2000 años. Su cultivo fue prácticamente abandonado en Europa hasta hace unos cincuenta años que resurgió... en California. Hoy Estados Unidos es el mayor productor mundial de una fruta que se consume en lso cinco continentes.
Para saber si están a punto debes fijarte en su olor, es debe ser un intenso olor agradable y la pulpa debe ceder ligeramente cuando se la presiona. No deben mostrar zonas más blandas y oscuras que otras. En lo que se refiere a su conservación, se aconseja no guardarla por más de cuatro o cinco días desde el momento que se compra. Si no se conservan en la nevera, la fruta no solo madura más rápido sino que sufre una deshidratación alta y se vuelven pastosas y harinosas. En el mundo existen unas 150 variedades de nectarinas.
