La historia del oporto

Veremos la historia del oporto, uno de los mejores vinos del mundo.
Nace en los viñedos del Valle del Duero o Douro, al norte de Portugal y en la actualidad, la elaboración de este vino fortificado se mantiene como años atrás: en las bodegas no se encontrará ni la última tecnología ni equipamientos costosos, pero el Oporto que allí se produce es uno de los mejores vinos del mundo.
Su origen:
Nadie sabe a ciencia cierta cómo fue creado. Los primeros vinos de la ciudad portuguesa de Oporto eran ni más ni menos que tintos comunes y corrientes. Pero la historia quiere que en 1678, un mercader de vinos británico, oriundo del puerto de Liverpool, enviara a sus hijos a buscar nuevos mercados proveedores de vino. Recorriendo el valle del Duero, exactamente en el pueblo de Lamego, se encontraron con un abad que utillizaba un curioso proceso de vinificación en su monasterio: detenía el proceso de fermentación del vino agregándole un aguardiente similar al brandy.
¿Pero por qué necesitaban los británicos nuevos mercados productores devino? En ese mismo año, 1678, Gran Bretaña le declaró la guerra a Francia y bloqueó todos los puertos franceses. Esto produjo una inmediata escasez de vino, y siendo Gran Bretaña un aliado comercial de Portugal desde 1373, cuando se firmó el acuerdo de "amistad perpetua", era natural que su búsqueda se orientara a ese país. Y aquí surge otra versión del nacimiento del Oporto: llegado el momento de exportar los vinos a Inglaterra, y para que las condiciones del viaje en buque -humedad, cambios de temperatura- no afectaran el producto, los ingleses le agregaban "uno o dos baldes" de brandy a los barriles al comienzo del viaje.
Sea cual fuere el origen de este delicioso vino, a alguien, ya no importa a quién, a fines del siglo XVII o comienzos del XVIII se le ocurrió detener la fermentación con brandy cuando el vino es aún dulce, frutado y fuerte.
Los británicos, ni lerdos ni perezosos, se instalaron en la zona del valle del Duero y monopolizaron el comercio en la región. Pero en 1754, las falsificaciones y el fraude en los vinos por parte de los productores británicos (para obtener mayores ganancias, ¡cuándo no!) generaron disputas que terminaron en la creación, por parte del Marqués de Pombal, de la Compañía General de Agricultura de las Viñas del Alto Duero, dando origen a la llamada "Región Demarcada del Duero", concepto que en aquella época equivalía a lo que hoy se conoce como "denominación de origen". De este modo, en 1756, el vino de Oporto conseguía un muy merecido reconocimiento oficial.
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