Especias: el tesoro de Oriente
Llegaban luego de atravesar medio mundo, con todo el misterio asiático. Imprescindibles para la cocina y el alma, las especias escribieron buena parte de la historia de la humanidad.
Más valiosas que el oro:
Lo cierto es que, más allá de algunas voluptuosas excentricidades, el rol de las especias en la cocina siempre fue fundamentalmente: sus propiedades ayudaban a preservar los alimentos y sus aromas ocultaban los malos sabores de las comidas en estado dudoso de conservación. Esto era especialmente importante durante los duraos inviernos europeos, en los que a menudo el hambre sólo se podía saciar con carne conservada en sal: la pimienta y los otros condimentos ayudaban a soportar la dieta.
Las especias son, en concreto, aromatizantes de origen vegetal. Algunos incluyen en el grupo de las hierbas aromáticas, pero la definición más estricta sólo considerada “especia” a las partes duras (semillas, corteza, raíces) de ciertas plantas. El nombre proviene de la palabra latina species, usada para mencionara los “bienes” o “mercancías”, sobre todo aquellas que provenían de países lejanos. La etimología habla del lugar preponderante de las especias en el comercio internacional de esa época. Y de su enorme valor.
