El huevo en nuestra dieta.

El huevo tiene una enorme riqueza nutricional, y su inclusión en la dieta resulta de gran interés en cuanto a beneficios nutricionales y sanitarios.
El huevo aporta al organismo proteínas de muy buena calidad, grasas, vitaminas y minerales.
Proteínas. El aporte está dado en su mayor parte por la clara ya que está constituida principalmente por agua y proteínas. Las proteínas son de gran calidad y, al igual que las carnes y lácteos, de un alto valor biológico. También son de fácil digestión
Grasas. La grasa se encuentra en la yema, con predominio de ácidos grasos poliinsaturados.
Vitaminas y minerales. Contienen vitaminas del grupo B y minerales como el magnesio, potasio, sodio y sulfuro, entre otros.
Los huevos aportan: el 50% de las necesidades de vitamina A de un niño y el 20 % de un adulto; el 20% de las necesidades de vitamina E de un niño y el 10 % de un adulto; el 25% de las necesidades de fósforo de un niño y el 17 % de un adulto y el 15% de las necesidades de vitamina E de un niño y de un adulto.
La vitamina A mejora la visión nocturna e integridad de la piel y las mucosas y la vitamina E impide la oxidación de las células que produce radicales libres. Por su parte el fósforo es necesario para la constitución de reservas y la utilización de energía y el hierro resulta indispensable para una buena oxigenación muscular y para los intercambios sanguíneos. El hierro contenido en un huevo es mejor absorbido que el que procede de alimentos de origen vegetal
Si no existe enfermedad vascular o diabetes se puede consumir un huevo a diario, en caso de diabetes sólo hasta tres por semana.
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