El ajo, un gran aliado de nuestra salud

Quemaduras: ¡bendito ajo, a pesar del olor que deja! Hasta para calmar las quemaduras que por la imprudencia de la gente provoca el sol sobre la piel. Se machaca un par de dientes de ajo y se mezcla con dos cucharadas de aceite de cocina y se aplica en la zona afectada durante 10 minutos y luego retire con suavidad con un algodón con agua fría. Pasadas unas horas báñese con agua tibia y jabón de glicerina.
Hipertensión: además del secreto del ajo como un maravilloso prolongador de la vida, los médicos hace poco que descubrieron que posee gran poder para reducir la hipertensión. Una forma muy eficaz para lograr el efecto deseado es masticar un diente de ajo en ayunas. Pero si no se anima a tanto, incorpore diariamente a las ensaladas ajo picado.
Callosidad: aunque no lo pueda creer, es infalible para eliminar callos tan rebeldes como indeseables. Se pinta con esmalte de uñas incoloro el contorno del callo; cuando esté seco se aplica sobre la callosidad un diente de ajo machacado que se sostendrá con ayuda de un trozo de tela adhesiva. Este apósito se renovará durante 3 ó 4 días hasta que el callo se desprenda. De igual manera se puede proceder con algunas verrugas.
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