Distintos tipos de vinagres y sus aplicaciones

El vinagre es sin lugar a dudas un condimento indispensable. Un chorrito de vinagre aporta sabor a las ensaladas, carne y salsas. Además, gracias a su acidez, este producto es un excelente conservante de vegetales y pescados.
El vinagre varía según la materia prima que se utilice. La principal diferencia entre los distintos tipos de vinagre. La principal diferencia entre los distintos tipos de vinagre, está en la concentración de ácido acético, que en última instancia, determina el carácter del producto y su utilización.
Vinagre de vino o de uva: El más usado en la gastronomía española y en la de Francia e Italia. Según el tipo de vino que se utilice se obtendrá un producto con un fin o con otro; el vinagre de vino tinto realza el sabor de las carnes rojas mientra que el de vino blanco resulta ideal para elaborar salsas tipo mayonesas o la holandesa.
Vinagre de manzana o de sidra: Se elabora transformando primero el azúcar de la pulpa de manzana en alcohol y luego, en ácido acético, o bien a partir de la sidra o del mosto de la manzana fermentada. Tiene un sabor delicado y combina muy bien con pescados, carnes blancas y salsas suaves. Su contenido en ácido acético es inferior al de vinagre de vino y por ello resulta más suave para el estómago. También se le atribuyen propiedades medicinales.
Vinagre blanco: De color casi transparente, se elabora por lo general a partir de la caña de azúcar, el maíz o la mezcla y es el más usado en la producción de encurtidos y salsas envasadas. Contiene altas dosis de ácido acético, al que debe su sabor más fuerte y pronunciado y sus mayores propiedades conservantes.
Vinagre de arroz: Típico de los países asiáticos, su color va del blanco dorado al rojizo, según se elabore sólo con arroz o se combine con otros cereales como el mijo, el sorgo o el trigo. Tienen un sabor dulzón y está presente en muchos platos de la cocina oriental.
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