variedades

Existen cientos de variedad de arroz. A continuación te damos las características de los más utilizados en la cocina.
Grano largo: Ideal para paellas, pilaf y todas las recetas en las que el grano debe quedar suelto. Es cuatro o cinco veces más largo que ancho. El arroz Basmati es el grano más fino. Lávelo bien antes de usarlo.
Grano medio: Tres veces más largo que ancho. El Arborio, que se importa de Italia, es el mejor para los risottos que deben quedar cremosos.
Grano corto: Casi redondo y muy blanco. Perfecto para arroz con leche y budines de arroz ya que el almidón que contiene espesa el líquido de la cocción. También sirve para risottos.
El arroz sancochado, que se comercializa como Oro, no se pega. Es arroz de grano largo cocido al vapor o en agua antes de pelarlo. Muy nutritivo porque durante el hervido previo las vitaminas B pasan al grano. La principal ventaja: no hay que controlarlo demasiado porque no se pasa. Para recalentarlo sólo hay que ponerlo otra vez en agua hirviendo. No tiene almidón: si intenta hacer arroz con leche con él quedará un poco aburrido.
Arroz integral: Es el más nutritivo porque contiene fibras y vitaminas del grupo B.

Cada variedad de arroz lleva su determinado tiempo de cocción, te contamos sobre las diferentes opciones:
Para hacer arroz hervido: pon el agua, el arroz y una cucharadita de sal en una cacerola. Lleva a ebullición y remueve una vez. Baja el fuego, tapa la cacerola y cocina 15 minutos. Pasado este tiempo el agua debe desaparecer.
El arroz integral requiere más tiempo de cocción: entre 40 y 50 minutos al fuego y entre 50 y 60 minutos al horno.
Para recalentar arroz frío se pone en una cacerola con muy poco líquido, a fuego bajo, dando vueltas con un tenedor. El horno es también una muy buena opción. Coloca el arroz en una fuente ligeramente enmantecada y tapada con una hoja de aluminio. En pocos minutos estará listo.
Al vapor: coloca el arroz en un colador y tápalo con una hoja de aluminio. Cocina sobre una olla de agua hirviendo, sin que el colador toque el agua.

Nada mejor que una deliciosa sopa para estos días de tanto frío. Te seguimos contando sobre las diversas variedades de sopas alrededor del mundo.
En las orillas del Mediterráneo se preparan excelentes sopas de pescados y mariscos. Una de las más degustadas es la sopa de mariscos y limón porque la combinación de esos sabores no sólo alegran el paladar sino que aligeran la digestión. También son bienvenidas la sopa de mejillones, que se aromatiza con azafrán y la típica crema de ajo con crostini de olivas negras.
En Escocia se sirve una sopa caliente en dos platos, uno con caldo sin colar y el otro con carne tierna. Si bien tradicionalmente era elaborada con carne de carnero, en la actualidad suele hacerse con carne de cordero, que es más sabrosa y menos grasa.
Los ingleses preparan una sopa de apio-nabo- un apio dulce y con un ligero sabor a nuez- con queso Stilton, el rey de los quesos ingleses.
La sopa Borsch es una receta de Ucrania. Se caracteriza por su espesor y el color intenso de su principal ingrediente, la remolacha.
La famosa sopa conocida en Tailandia como Tom Yum Goong, equilibra con su sabor picante el intenso aroma a coco de curry tailandés.
México tiene, entre sus platos típicos, la sopa de chayote que se prepara con hierba de limón lo que le aporta un sabor intenso, contrapunto ideal al dulzor del chayote. Los chayotes son calabazas de invierno. Por su color dorado y textura firme son perfectas para elaborar sopas.

Rápida, fácil y abundante. Una omelette ya no se sirve únicamente para el desayuno: esta versátil comida proteica y económica también es deliciosa en una cena o almuerzo liviano.
Hay tres variedades de omelettes: plegadas, planas o soufflé.
Una omelette plana es más cosmopolita y se presenta en la mesa española como una tortilla y en Italia como una frittata. Una omelette soufflé es generalmente más dulce y se prepara batiendo primero las claras a punto de nieve e incorporando luego las yemas batidas con movimientos envolventes.
La versión más conocida es la omelette plegada, típicamente francesa. Algunas hierbas picadas o queso rallado son perfectos como relleno, mientras que un relleno abundante implica agregar ingredientes como jamón, champiñones u otros hongos y mariscos. Sin embargo, el sabor del relleno nunca debe sobrepasar el de los huevos.
El secreto de un omelette perfecta es utilizar la sartén correcta. La sartén ideal es aquella que tiene un mango cómodo y costados con declive leve que permitan a la omelette deslizarse fácilmente. Una omelette está bien dorada por fuera, mientras que por dentro aún está tierna.

Las sopas son generalmente fáciles de preparar y no consumen demasiado tiempo en su preparación, siendo uno de los platos preferidos durante el invierno.
Además de nutritivas, las sopas se pueden preparar casi con cualquier elemento comestible y, si nos quedó algo del menú del día anterior también podemos incluirlo en la sopa; por lo cual las combinaciones son infinitas.
Y es que existen una infinidad de variedades de sopas en todo el mundo:
Los franceses son muy afectos a la sopa y la consumen en invierno y en verano combinada con sus legendarios quesos. La soupe á l’ oignon gratinée o sopa de cebolla gratinada es un primer plato muy popular en los fríos inviernos parisinos. El Potaje á la du Barry, favorita del rey Luis XV, que adoraba el sabor de la coliflor y hacía preparar esa sopa en pleno verano.
Los españoles toman sopas muy saborizadas, tanto de pescado cuanto de legumbres y carnes rojas y blancas. Una versión veraniega es la sopa de puerros con naranja, hecho con puré de puerros y patatas y aderezada con una cucharada de crema de naranjas y Jerez. Pero la más veraniega de todas es el tradicional Gazpacho que debe servirse muy frío y se prepara con tomates maduros.
En Italia, la clásica sopa es la Menestrone Una deliciosa combinación de verduras y queso parmesano.

Con Denominación de Origen, el arroz de calasparra es fruto de un dadoso cultivo, que se realiza exclusivamente en la cuenca de los ríos Segura y Mundo (afluente), un área muy montañosa y soleada situada al norte de la región de Murcia y el sur de Albacete.
La climatología de la zona, la pureza de sus aguas, el exclusivo sistema de riego y la lenta maduración del grano son algunas de las características que lo hacen único. Este arroz destaca en concreto por la calidad de su grano, su sabor y su dureza. Se presenta deshidratado por lo que necesita más cantidad de agua y tiempo de cocción. En consecuencia, se hincha en mayor proporción que las demás variedades, logrando así un mejor rendimiento de arroz empleado.
Siempre se comercializa en sacos de capacidad máxima de 5 kilos (excepto en el sector de la hostelería en la que se permiten hasta 25 kilos). Van precintados y llevan una etiqueta numerada que garantiza su Denominación de Origen y su excelente calidad. Sin lugar a dudas un arroz ideal para tus preparaciones.

Los melocotones de Calanda son famosos por su exquisto sobor dulce y aroma y se distinguen de otras variedades por su tamaño (de grande a muy grande) y por su característico color amarillo pajizo, sin estrías verdes o rojizas.
El secreto está en introducir los melocotones, todavía en el árbol, en una bolsa de papel parafinado que se sujeta a la rama, donde los frutos permanecen hasta su recolección, de esta forma quedan protegidos de las plagas, las inclemencias del tiempo o la caída prematura. Esta laboriosa técnica del "embolsado" da como resultado un producto más natural y limpio.
La producción se extiende por todo el Bajo Aragón y desde 1999 está amparado por la Denominación de Origen. Su temporada va desde finales de septiembre a finales de octubre. La producción de este singular fruto aparece ya descrita en documentos mediavales bajo las formas de présec o priscos. Pero la expansión de este cultivo, originario de árboles autóctonos, habrá que esperar más.
En los años 50 coincidiendo con el tradicional embolsado del fruto, se produjo una notable incremento en la producción, que alcanzó su máximo en las décadas de los años 70 y 80.


