té

Indagaremos para descubrir el significado de esta bebida emblemática, y dar respuesta a la pregunta: ¿Qué es el té?.
Según el Reglamento Bromatológico Nacional, té es el producto constituido por hojas jóvenes y yemas sanas y limpias de diferentes variedades de Camellia sinensis, libradas al consumo bajo diferentes aspectos, según su preparación. Cuando decimos que tomamos un "té" de manzanilla, boldo u otras hierbas, lo que realmente estamos tomando es una infusión o tisana, dado que el nombre "té" debe ser reservado exclusivamente a la bebida preparada con hojas de Camellia sinensis, las que se cultivan principalmente en India, China, Sri Lanka, Kenia, Indonesia, Turquía y Japón.
De los distintos tipos de té que podemos encontrar en todo el mundo, los más consumidos son el té negro, el té verde y el té rojo o Pu-erh.
El té negro (aproximadamente 72% de la producción mundial) se obtiene por un proceso de oxidación enzimática de las hojas, mientras que el té verde, al no tener este proceso, conserva intactos los componentes existentes en éstas.
Para obtener el té rojo las hojas son comprimidas en barricas y almacenadas en cavernas durante años (hasta 60), donde sufren una fermentación que le otorga su aroma terroso y color rojo-castaño característico.

Te contamos sobre el mágico mundo del té y la salud
Los compuestos químicos de las hojas de té incluyen polifenoles (catequinas y flavonoides), alcaloides (cafeína, teobromina, teofilina), polisacáridos, aminoácidos, lipidos, vitaminas, minerales y otros. El contenido de polifenoles del té verde y del té negro varía entre 30 y 40% y 3 y 10% respectivamente, siendo estos compuestos los principales responsables de las propiedades beneficiosas para la salud. Algunas han sido demostradas en estudios clínicos principalmente realizados en té verde y son: acción antioxidante, prevención de enfermedades cardiovasculares, disminución del riesgo de cáncer y diabetes, prevención de enfermedades respiratorias y mejora de la salud bucal (por su riqueza en flúor). Por algo desde tiempos inmemorables, el té verde está considerado en China como "la cura para todo".
Algunas reglas para preparar correctamente un té
El agua debe estar a punto de ebullición, pero no llegar a hervir. La temperatura ideal es 90ºC para el té negro y 70ºC para el té verde.
El tiempo de infusión va a depender del tamaño de la hoja y del tipo de té. Como regla general, los tiempos de infusión son los siguientes:
Té verde en sobre: nunca se debe dejar infusionar más de un minutos y medio, de lo contrario se obtendrá una bebida muy astringente y amarga.
Té verde en hoja entera: se puede dejar infusionar hasta dos minutos.
Té negro en sobre: tres minutos.
Té negro en hoja rota (categoria "Broken"): cuatro minutos.
Té negro en hoja entera (categoria "Leaf"): hasta cinco minutos.
A un té de buena calidad jamás se le debe agregar azúcar; es como mezclar un buen vino con un refresco ¿Y qué es un té de buena calidad? El mejor té es el que viene en hoja entera y catalogado como "Orange Pekoe" (hay otras calidades superiores pero no se consiguen en nuestro mercado). El té en sobre proporciona una infusión más rápida y fuerte, pero sin la sutileza y calidad del té de hoja suelta.
Es válido agregarle al té un chorrito de leche, que se puede poner en la taza antes o después de servirlo, sólo es cuestión de gustos. En caso de ofrecerlo con limón, se presenta en una rodaja entera y fina en la taza ya servida, de modo que quede notando mientras se bebe la infusión.
No está bien visto escurrir la bolsa de té enrollando la cuerda alrededor de la cuchara. Simplemente se retira el sobre y se coloca en un platito para ese fin llamado "tea caddy".
Finalmente, un detalle importante: la vida útil del té en sobres es de seis meses y la del té en hoja es de dos años si fue conservado en un recipiente herméticamente cerrado, alejado de olores fuertes y al abrigo de la luz. ¿A qué nunca se le ocurrió fijarse en la fecha de vencimiento?

Toda persona interesada en conocer la cultura y las propiedades del té o bien en profundizar en alguna familia de esta seductora y beneficiosa bebida está de enhorabuena. Alguna vez has pensado en catar té?
Tea Shop, tras la buena acogida de la iniciativa en 2007 y 2008, ha establecido una nueva programación para el primer semestre de este año. Las catas de Tea Shop permiten conocer anécdotas vinculadas al mundo del té, así como su historia, familias, propiedades y beneficios, aromas, sabores, trucos, etc.
Para conocer la programación de catas en Barcelona, que tienen una duración de 45 minutos por sesión y que se dividen entre catas básicas y temáticas (té rojo, florales, relajantes, maridajes con chocolate...), visitar la web: www.teashop.es.
Entonces, ya te animas a catar té?

Te seguimos proponiendo diferentes plantas para preparar todo tipo de infusiones.
Mango: es recomendable beber media taza de este té en casos de problemas relacionados con los bronquios. Con el carozo de esta f ruta tambien se puede preparar una infusión para combatir parásitos internos.
Ajenjo: se Ingiere para los dolores y ardores de estómago, mala digestion, diarreas, problemas de riñones, mal aliento, problemas urinarios, dolores intestinales, intoxicaciones y parásitos internos.
Trebol: es una planta que se puede encontrar en cualquier terreno verde, sea en un jardin como en sitios abiertos y puede hallarse en cualquier parte del año. Esta hierba tiene propiedades tonificantes y digestivas, combate el estrehimiento, ayuda en trastornos vesiculares y es una buen limpiador de toxinas a través de la orina. Tambien ayuda a recuperar el apetito y es un buen tónico contra resfrios y catarros.
Tilo: proviene de una planta cuya flor se utiliza como sedante suave en casos de insomnio, tensiones nerviosas y problemas estomacales.
Cedrón: es una planta arbustiva y de intenso aroma dulce y refrescante. Sus hojas se utilizan como sedante y digestivo, especialmente con los problemas relacionados con la falta de digestión después de cada comida. Ademas de ser un buen regulador intestinal, estimula el funcionamiento del corazón. Pero se recomienda no tomar té de cedrón en exceso porque quita el sueño.

Es increíble pero cierto: todos los males pueden atacarse naturalmente si sabemos que hierba o que té es el indicado para combatirlos. Redescubrir el poder de las hierbas nos permite disfrutar de muchísimas posibilidades: dar un sabor especial a las comidas a la vez que reforzamos nuestra salud.
El romero es originario del Mediterráneo. Su acción sobre el hígado lo convierte en un efectivo hepatoprotector. Tiene acción colerética -aumenta el flujo biliar-. Es útil cuando se sufre de baja presión, ya que tiene un efecto equilibrante de la misma. Es muy utilizado en shampoos para evitar la caída del cabello. En la cocina aromatiza carnes, salsas, sopas, hongos y verduras.
La salvia es también de origen europeo. Se utilizan sus hojas, que sirven como condimento y como remedio natural para variados síntomas: disminuyen la glucemia, por lo que es apropiada en casos de diabétes. Como muchas conservas tiene acción antimicrobiana, por lo que mejora la flora intestinal. Es muy útil cuando hay cólicos por su acción antiespasmódica. Contiene estrógenos, por lo cual se la utiliza para disminuir los calores de la menopausia y para regular el ciclo menstrual. Además, ayuda a disminuir las traspiraciones profusas.
El tomillo es oriundo del sur de Italia. Sus principales propiedades terapéuticas se relacionan con su actividad antitusiva, expectorante y antiespasmódica. Tiene acción antibacteriana y es también antihelmíntico y antiparasitario. Debe tenerse cuidado cuando se sufre de gastritis o ulceras, ya que puede irritar las mucosas. Es un excelente aromatizante de sopas, rellenos, guisos, estofados, verduras y platos de cocción lenta y prolongada, ya que conserva su sabor sin alterar.
El orégano es una planta aromática originaria del Mediterráneo y regiones occidentales de Asia. Contiene un aceite esencial, principalmente compuesto por fenoles, que le dan propiedades antibacterianas, antimicóticas y antivirales. Sus principios amargos le otorgan acción eupéptica, lo que significa que mejora la digestión. Tiene también una acción sobre la vesícula, mejorando su funcionamiento. Se utiliza en naturismo para combatir la Eschericchia colli y otras bacterias, por lo que mejora la flora intestinal.
La albahaca es originaria de la India, es muy aromática, se la utiliza mucho en la cocina italiana y tailandesa. Es la base de la salsa genovesa pesto. Se utiliza en ensaladas, salsas, arroz; combina bien con el ajo, el limón, el tomate, el tomillo. La albahaca tiene la propiedad de ser antiespasmódicaa, digestiva y estimulante.

Ceremoniosa, milenaria y espiritual son palabras que surgen al intentar comprender la cultura de Oriente. Tan reveladoras como la borra del café, las hojas del té nos hablan de su tierra y de sus pueblos, y dé cómo esa infusión se convirtió en la segunda bebida más consumida del mundo, sólo superada por el agua.
Santa deboción:
El consumo de té se extendió a través de la cultura china. Ya en el año 800; Lu Yu escribió el primer libro definitivo sobre el té, el Cha Ching. Huérfano, Lu Yu fue criado por monjes budistas en uno de los mejores monasterios de China. Tras una crisis de la mediana edad, se -recluyó por cinco años y dio rienda suelta a su gran memoria: asi nació el libro, en el que clasifica los varios métodos de cultivo y preparación del té en la China antigua. La proyección y envergadura de su obra fue tal que lo proyectó a la cuasi santidad en vida. Pero lo más significativo es la huella que imprime a su obra: allí revela claramente la filosofía budista Zen que recibió de niño. Y ésta sería la forma de servicio del té que los misionarios budistas llevarían consigo al Japón imperial años después, donde se lo convierte en una expresión artística: la Ceremonia Japonesa del Té. Para graduarse en ella se requieren años de entrenamiento y práctica, pero su espíritu se resume en llevarla a cabo en la manera más educada, perfecta y encantadora posible.
El lugar del budismo en la historia del té en Asia tiene su paralelo en la relación del catolicismo con la historia del vino en Europa. Ambas bebidas llegarían a asumir un significado ritual, y los fieles de ambas religiones se convertirían en devotos consumidores. Bien lo demuestran los experimentos de monjes católicos como Dom Perignon, que llevaron al nacimiento del champagne y que los monjes budistas hayan sido quienes produjeron tés superiores y desarrollaron nuevos métodos de procesar las hojas.
A la conquista de Europa:
El té entró en Europa por Holanda -sus barcos dominaban la ruta del Pacífico- y de inmediato se ganó a la clase alta, debido en gran parte a su precio elevado. En sus comienzos se vendía en las herboristerías, pero ya en 1675 se lo obtenía en los comercios de alimentos de todo el país. A medida que crecía el fanatismo por todo lo oriental, el té se extendió por el Viejo Mundo. En Francia, el furor duraría no más de 50 años, y sería reemplazado por el vino, el chocolate y el café.
El primero en llevar el té a los actuales Estados Unidos fue el danés Peter Stuyvesant, en 1650. Lo hizo en Nueva Amsterdam,luego bautizada Nueva York por los ingleses, y el pequeño asentamiento de protestantes se tornó tan entusiasta del té que por varios años superó a toda Gran Bretaña en su consumo.
En 1652 le llegó el turno a Inglaterra. Y no hubo vuelta atrás. Esta bebida no sólo se convirtió en un importante valor económico para el imperio de Su Majestad, sino que logró cambiar las costumbres y códigos de conducta de toda la sociedad. El imperio, sin saberlo, fue colonizado.
Tés y otra cosa:
Los llamados tés de menta, de manzanilla, de cedrón, en realidad no son tés. Para ser considerados como tales deben provenir de un arbusto llamado Camelliasinensis. El té negro —el de mayor calidad es él Flowery Orange Pekoe, de la planta sólo se seleccionan las dos hojas cos brotes- debe su color al proceso de fermentación. El Oolo«g es té semifermentado, y el verde, sinjermentar. La Historia manda que el té negro, como tantos otros descubrimientos gastronómicos, fue producto de la casualidad. Parece que un barco de la East India Company transportaba té verde en su bodega, y luego de un largo viaje, accidentalmente el té fermentó. La tripulación vio con horror cómo el cargamento —y sus morlacos- peligraba,,y entonces -velocidad de reflejos tan british— decidió otorgarle al error categoría de invento.
Tal vez el más exótico de los téi sea el Yin Zhen (Agujas de plata). Ni negro ni verde, sino blanco, se cosecha en Fujian dos días al año y únicamente su última hoja es digna de la tetera. Cosechado por mujeres vírgenes concentradas en cortar delicadamente las hojas con tijera de oro -metal que hace honor a su precio-, antiguamente este tesoro vegetal se reservaba para el emperador y anche para unos pocos dignatarios. Una leve lluvia, un viento inesperacio durante esos dos días de recolección, y adiós trabajo, adiós hojas mas caras del planeta, adiós capricho dejiemperador.

Igual que tantos otros productos, el té también tiene padre: hace casi 5000 años, Shen Nung, emperador de China entre el 2738 -2696 a.C., se encontraba de visita en una región lejana al palacio. Era verano, y él y su séquito decidieron tomar un descanso al aire libre. Acorde a su dictamen -fue el primero, también, en aplicar la norma de hervir el agua por motivos de higiene-, los sirvientes pusieron agua a calentar sobre unos leños. La brisa, un arbusto cercano y hojas secas cayendo sobre el agua completaron la escena primordial del té.
Dato no menor es que Nung era cientifico -a él se atribuye el Herbolario, el primer tratado médico del que se tiene conocimiento-, y por lo tanto curioso: no dudó en probar esa nueva infusion y para su sorpresa, le pareció refrescante y muy energizante.


