salud

La hipertensión arterial constituye un serio problema de salud pública a nivel mundial y la ingesta de sal es uno de sus factores de riesgo. Encuestas realizadas en algunos países de Europa revelaron que el consumo de sal prácticamente duplicaba las recomendaciones de ingesta. Una alianza entre los gobiernos y la industria alimentaria propició su reducción gradual en alimentos de consumo masivo como el pan y algunos otros productos procesados.
Estas medidas a nivel poblacional constituyen una nueva estrategia de salud que ha demostrado su efectividad en países pioneros, como Finlandia y Japón, y también más recientemente en Inglaterra, donde contribuyeron a disminuir la alta prevalencia de enfermedades vinculadas a la hipertensión: infartos, accidente cerebrovascular y enfermedad renal. Actualmente varios países, incluyendo Estados Unidos están considerando estrategias basadas en esas experiencias para disminuir la ingesta de sal en su población.

Muchos estudios sugieren que el consumo de café ayuda a prevenir la diabetes tipo 2. Este producto originario de Medio Oriente es actualmente en Occidente una de las mayores fuentes de compuestos fenólicos que protegen al organismo del daño de las oxidaciones. En la Universidad de Dusseldorf, Alemania, Kerstin Kempf y su equipo estudiaron los efectos de la ingesta de café en un grupo pequeño de 47 bebedores habituales durante tres meses. Los participantes no lo ingirieron durante el primer mes, en el siguiente tomaron cuatro tazas de 150 cc por día y, en el Sr tercero, ocho tazas.
Los investigadores encontraron una relación inversa entre la ingesta de café y el riesgo de diabetes tipo 2. Este estudio, el primero en investigar los efectos antiinflamatorios y antioxidantes del café, detectó en la sangre de los bebedores de café un descenso de sustancias proinflamatorias y un aumento de los antioxidantes. Esto explicaría la reducción del estrés oxidativo y la disminución del riesgo de diabetes tipo 2, al contrarrestarse el impacto de la inflamación que impide que la insulina funcione correctamente.

Te contamos todo sobre el jengibre, un regalo desde el oriente.
ACCIÓN TERAPÉUTICA
Digestivo.
Antibaceteriano y protector de la flora intestinal.
Analgésico, relajante y antiinflamatorio.
Tónico circulatorio e hipolipemiante (reduce el nivel de colesterol).
CUÁNDO UTILIZARLO
Afecciones intestinales: al estimular el páncreas, aumenta la producción de enzimas favoreciendo la digestión y evitando el surgimiento de efectos relacionados con la mala absorción de éstas. Por su parte, sus componentes antibacterianos previenen problemas intestinales vinculados con la modificación de la flora intestinal.
Diarrea: por esa misma capacidad antibacteriana y por su tolerancia a los microorganismos necesarios de la flora intestinal, aumenta su riqueza y elimina sus organismos perjudiciales (sobre todo la Escherichia coli responsable de la mayor parte de las diarreas).
Enfermedades del corazón: favorece la circulación sanguínea, disminuye los niveles de colesterol y disuelve los trombos de las arterias previniendo accidentes vasculares, ataques cardíacos, trombosis y anginas de pecho.
Artritis, artrosis y dolores musculares y de muelas: tanto en su uso interno como externo, el jengibre posee efectos analgésicos y antiinflamatorios que calman el dolor y la hinchazón provocada por estas afecciones.
EN LA COCINA
Se emplea en comidas saladas y dulces. En occidente suele estar presente, junto al ajo, en guisos de carne y aves y platos de pescado. Asimismo, es el preferido por los cheff naturistas para acompañar la tarta de manzana.
Su raíz se utiliza para preparar infusiones terapéuticas. También se hace mermelada, muy popular en algunos países de Europa.
CONTRAINDICACIONES
Se recomienda su abstención por vía interna durante el embarazo, la lactancia, y a niños menores de seis años o a pacientes con gastritis, úlceras gastroduodenales, síndrome del intestino irritable, colitis ulcerosa, enfermedad de Crohn, hepatopatias, epilepsia, Parkinson u otras enfermedades neurológicas.
LETRA CHICA
No se deben tomar dosis diarias de extracto de polvo de jengibre superiores a los dos gramos porque podrían ocasionar gastritis.
Asimismo, la combinación del jengibre con medicamentos anticoagulantes podría producir acidez.

Quienes siguen una dieta rica en hidratos de carbono y baja en grasa viven más felices. Te contamos sobre los carbohidratos que alegran la vida.
Según un estudio publicado en la revista Archives of Internal Medicine de la American Medical Association, una dieta con niveles altos de carbohidratos y bajos en grasa ayuda a las personas a perder peso y también las hace sentir más felices. Los participantes del estudio, adultos obesos o con sobrepeso, realizaron una de dos dietas: una con poca grasa y muchos carbohidratos (pasta, arroz y pan) y otra, con menos hidratos y mucha grasa (carne y lácteos). Todos los integrantes perdieron un promedio de 13.7 kilos. Pero, quienes siguieron una dieta alta en carbohidratos y baja en grasas estaban menos enojados, deprimidos y confundidos.
Los científicos explicaron que los alimentos con hidratos de carbono elevan los niveles de serotonina, un neurotransmisor responsable de las sensaciones de bienestar. Además, como el cerebro no dispone de sitios de reserva de glucosa, la ingesta de carbohidratos es fundamental para su buen funcionamiento y también para el rendimiento de la memoria. Los resultados son consistentes con otros estudios que muestran que la alimentación alta en hidratos de carbono y baja en grasas y proteínas se asocia con menores niveles de ansiedad y depresión.

La sandía es un regalo de la naturaleza que hay que aprovechar, ya que a sus amplias propiedades o beneficios para la salud se añade su rico y refrescante sabor para los días de verano.
Color y carotenos
La sandía constituye un alimento rico en carotenos. El principal componente de esta fruta es el licopeno, el colorante que tiñe esta fruta de color rojo o rosado. Éste tiene propiedades muy beneficiosas, previene diversos tipos de cáncer y disminuye el colesterol. Además, una vez ingerido, se transforma en vitamina A: uno de los mejores antioxidantes.
Baja en sodio
Comparada con otras frutas, la sandía contiene mucho menos sodio, por lo que será útil para personas que deben comer alimentos bajos en sal. Es ideal para hipertensos y para personas que necesitan un alimento con propiedades diuréticas: enfermos de artritis, gota, obesidad, diabetes y cálculos.
Cicatriza heridas
En menor proporción, esta fruta contiene vitamina C que ayuda a la formación del colágeno. Este es ideal para la cicatrización de heridas producidas por traumatismos, cortes, quemaduras y cirugías. Igualmente, resultará adecuada para la formación de nuevos tejidos en distensiones musculares y en huesos y ligamentos rotos.
Alta en azúcar
Permite mantener estable los niveles de azúcar en la sangre, lo cual reduce la sensación de hambre al tiempo que evita que comamos otros alimentos menos adecuados.
Mucha energía y poco colesterol
Posee cantidades elevadas de vitaminas del grupo B como la piridoxina (B6), cuya función es el aprovechamiento de los hidratos de carbono, grasas y proteínas esenciales para regular el funcionamiento del sistema nervioso. Por otra parte, la vitamina 63 produce energía necesaria y ayuda a mantener los niveles bajos de colesterol.

Primera parte de guía para una correcta hidratacion: sinonimo de salud y mejor rendimiento.
La práctica de una correcta hidratación determina un esfuerzo consciente para modificar los hábitos de ingesta de fluidos a lo largo de los días de entrenamiento.
La cantidad de líquido ingerido voluntariamente durante la actividad física puede ser afectada por su sabor, por su composición, como así también por la disponibilidad. Todos estos factores deben ser tomados en cuenta cuando se elabora un programa de reemplazo de fluidos. El objetivo de la ingestión de líquidos durante el ejercicio físico es la reposición total del sudor perdido. Numerosos estudios científicos han resaltado los beneficios, tanto fisiológicos como de rendimiento físico, que determina la hidratación antes, durante, y después de la actividad física. Para obtener una rápida y completa rehidratación, se requiere de la ingesta de un volumen de fluidos mayor (aunque no excesivo) al perdido a través de la transpiración, como así también al consumo de cloruro de sodio que reemplace la cantidad eliminada.
Muchas personas que realizan regularmente actividad física optan por las bebidas deportivas, una buena alternativa para reponer, además de líquido, los nutrientes que se pierden por el sudor al realizar ejercicio.
Durante el proceso de sudoración, el organismo pierde agua y sales minerales, lo que hace que disminuya el rendimiento físico. Una temperatura en tomo a los 17-20 ° C y una humedad ambiente por debajo del 60% son condiciones óptimas para la práctica deportiva. Sin embargo, muchos programas de entrenamiento se desarrollan en condiciones muy distantes de las ideales, por lo que el organismo se ve forzado a transpirar más de lo normal para bajar la temperatura interna y poder seguir realizando el esfuerzo.

Las aguas minerales bajas en sodio aportan ventajas en relación a la prevención y tratamiento de los siguentes trastornos:
HIPERTENSIÓN ARTERIAL: se trata de una enfermedad en la que hay que controlar muy de cerca el aporte de sodio a través de la alimentación, una baja ingesta por parte del agua reducida en este mineral contribuye a mantener saludables los vasos sanguíneos y la presión arterial bajo control.
RETENCIÓN DE LÍQUIDOS: es un fenómeno muy común en especial en aquellas personas con sobrepeso, para ellos se aconseja reducir al máximo la ingesta de sodio y aumentar la inclusión de líquidos. El agua baja en este mineral ayuda a prevenir o bien a hacer mucho más leve este trastorno.
DIABETES: en dicha enfermedad aumenta de manera significativa el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular, por lo tanto, es esencial cuidar (entre otras cosas) el aporte de sodio alimentario. Las aguas con bajo contenido en este mineral contribuyen a mantener normal la presión arterial y al mismo tiempo cuidan la salud cardiaca.
ENFERMEDAD RENAL: el sodio es un mineral que se excreta a través de los ríñones, su exceso puede provocar serios trastornos a este nivel. El agua baja en sodio es ideal para personas con insuficiencia renal.
ENFERMEDAD CARDIACA Y CEREBRAL: la baja ingesta de sodio contribuye a proteger el corazón, el cerebro y las arterias. Además de los alimentos con bajo contenido de sal, las aguas reducidas en este mineral ayudan, como ya se mencionó, a mantener normal la presión arterial y esto, en consecuencia, mantiene sanos el aparato cardiovascular y el cerebro.
TRASTORNOS DIGESTIVOS: aparte de todo lo señalado, un exceso de sodio daña la mucosa gastrointestinal, lo que puede producir gastritis, úlceras gastro duodenales e incluso su consumo excesivo en forma crónica, puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de estómago. Las aguas bajas en sodio, en este sentido, sin duda protegen el aparato digestivo.
OSTEOPOROSIS: como se ha visto hasta ahora, consumir sodio por demás resulta siempre perjudicial; la salud ósea no escapa a esta regla. Una ingesta excesiva provoca un aumento en la eliminación de calcio por orina, incrementando el riesgo de pérdida de masa ósea. Las aguas reducidas en sodio contribuyen a su prevención.

Te contamos sobre la importancia del agua en el proceso de la digestión.
Un suministro inadecuado de agua, en especial en los adultos mayores, altera la manera en que el organismo aprovecha los alimentos. El agua es un elemento muy importante en el proceso digestivo.
En cuerpos mas jóvenes, el procesamiento que convierte a los alimentos en formas más sencillas para poder ser absorbidas por el organismo se hace de una forma muy elemental. La movilidad intestinal o movimientos peristálticos, habilidad del intestino para movilizar los alimentos mediante la contracción de sus paredes, va disminuyendo con el paso del tiempo. Esto incrementa el tiempo que tarda un alimento en ser totalmente digerido y eliminado provocando que la persona sea más propensa a sufrir malestares digestivos y problemas de colon. Beber bastante agua, junto a una dieta rica en fibra, puede prevenir este tipo de problemas.

Hablaremos sobre el antioxidante por naturaleza, el café.
Virtuoso por su capacidad para despertar los sentidos, el café es una de las bebidas más difundidas y consumidas en todo el planeta. De un aroma y sabor increíbles, el café es ideal para disfrutar con los sentidos del gusto y el olfato, al mismo tiempo que de sus beneficios. Recientes investigaciones científicas aseguran que el consumo moderado de café puede ser generador de ciertos efectos positivos sobre nuestro cuerpo porque es naturalmente rico en antioxidantes.
Los principales antioxidantes del café son los compuestos fenólicos y su cantidad varía según el tipo de grano de café, el proceso de tostado y el modo de preparación. El café podría proveer un alto porcentaje de los requerimientos de este grupo de antioxidantes.
Aunque es mucho lo que queda por aprender aún respecto a estos alimentos, existen pruebas convincentes de que los radicales libres intervienen en un buen número de enfermedades que suponen un problema importante para la salud pública en todo el mundo. El cuerpo humano tiene un sistema complejo de defensas naturales antioxidantes que contrarrestan los efectos dañinos de los radicales libres y demás oxidantes. No obstante, podemos aumentar la protección contra los radicales libres con un amplio consumo de antioxidantes que se encuentran en los alimentos y bebidas, como el café.

Atención usuarios de la dieta mediterranea, ultimos estudios arrojaron que el ácido glutámico desciende la presión arterial. Te contamos un poco más al respecto.
El estudio Intermap iniciado en 2003 busca investigar la relación entre los nutrientes y la presión arterial. Abarca una población de 4.680 hombres y mujeres entre 40 y 59 años de China, Japón, Reino Unido y Estados Unidos. En un trabajo anterior se encontró una relación inversa entre la presión y la ingesta de proteínas vegetales.
Un nuevo y exhaustivo análisis evaluó en esa población su relación con 15 aminoácidos provenientes de esas proteínas, entre ellos el ácido glutámico, 83 nutrientes más y factores no dietéticos que podrían influir.
Se encontró que un aumento en la ingesta de ácido glutámico se asociaba con un descenso en la presión máxima y mínima, y que existía una relación inversa entre el ácido glutámico dietético y la presión en esa población. Este aminoácido que es el más abundante en las proteínas vegetales, explicaría en alguna medida por qué las dietas ricas en vegetales como la DASH y la Mediterránea se asocian con valores bajos de presión.