sabores

Los helados de frutas frescas son muy fáciles y rápidos de preparar y sin duda, el verano es la estación ideal por la amplia variedad de frutas que no ofrece.
Coronando los helados:
Los helados son un postre en si mismos, pero siempre lucirán mejor si los presentamos coronados por distintos alimentos como:
Frutos secos, nueves, almendras picadas.
Crema de leche batida y endulzada, logrando en clásico “chantilly”
Rodajas de frutas frescas
Copas de maíz o granola
Galletitas de chocolate o vainilla desmenuzadas
Pasas de uvas o dátiles picados
Chocolate rallado
Palomitas de maíz acarameladas
Amarettis desmenuzados.

De tantos sabores, aromas y colores, como frutas nos ofrece el verano, los helados son uno de los alimentos más completos y atractivos para combatir el calor. Los helados preparados en casa han dejado de ser complicados y de prolongada preparación gracias a nuevas fórmulas y modernos congeladores.
Su característica principal es una consistencia cremosa y liviana que se logra incorporando burbujas de aire a la preparación, ya sea por el agregado de crema de leche o de claras batidas a nieve, o por el batido de la preparación básica.
Las claras a nieve agregarán siempre al final de la preparación y con movimientos envolventes, procurando de esa forma que las burbujas que conforman la emulsión no se rompan, lo que haría que el helado no fuera más que un líquido congelado y duro.
Tengamos en cuenta que a partir de un helado de crema, por ejemplo, podremos lograr deliciosas combinaciones, con frutas frescas o secas, chocolate, rellenar panqueques, bizcochuelos, etc.

