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cocina española



Ingredientes

 

6 lomos de merluza de 150 g

6 lomos de mero de 150 g

6 calamares medianos

6 cigalas

6 langostinos

1 kg de mejillones

500 g de almejas

1 cebolla

2 dientes de ajo

3 tomates maduros

50 cl de caldo de pescado

50 g de harina

Aceite de oliva

Sal

Para la picada

50 g de almendras

2 dientes de ajo

2 rebanadas de pan frito

Una pizca de chocolate

1 cucharada (sopera) de perejil

Aceite de oliva virgen extra

Sal

 


 

La picada y el sofrito -dos de las salsas que, junto a la romesco, dan carta de naturaleza a la cocina catalana- se dan la mano en una receta genial. Todos los sabores del mar se reúnen en un guiso. Un buen suquet de pescado es un plato de fiesta mayor que junta a propios y extraños en torno a una olla, generalmente, preparada al aire libre. En este sentido, se parece a otra de las grandes ceremonias de la cocina del litoral mediterráneo: la de la paella.

Preparación:

Sazonar, pasar por harina y freír, a fuego vivo, en una sartén con aceite de oliva, los filetes de merluza y los de mero, hasta que se doren. Escurrir sobre un papel absorbente y reservar.

Dejar el aceite justo para cubrir el fondo de la sartén. Saltear las cigalas y los langostinos, durante 1 minuto. Abrir los mejillones -bien limpios- y las almejas -lavadas- y reservar con el agua que hayan soltado.

Rehogar la cebolla y los dientes de ajo -todo picado muy fino- en una cazuela de barro con 3 cucharadas de aceite de oliva, al fuego más lento que sea posible, removiendo con frecuencia, hasta que la cebolla empiece a dorarse (cuanto más tiempo tarde, mejor). Agregar los tomates -pelados, sin semillas y rallados- y rehogar, a fuego muy lento, otros 30 minutos, removiendo con frecuencia.

Freír, mientras tanto, las rebanadas de pan, sin dejar que se doren demasiado y tostar las almendras a fuego lento, en una sartén, removiendo constantemente. Machacar en un mortero con 2 dientes de ajo, el perejil, una pizca de chocolate amargo, un chorro de aceite y sal, hasta conseguir una pasta fina y uniforme. Reservar.

Agregar los calamares -enteros y limpios-, el caldo de pescado y la picada al sofrito. Remover hasta diluir la picada, salar y cocinar 15 minutos.

Incorporar los filetes de mero, mantener el hervor 2 minutos. Incorporar los filetes de merluza y 3 minutos más tarde añadir las cigalas y los langostinos, esperar 1 minuto más e incorporar los mejillones y las almejas. Cocinar otros 2 minutos antes de servir.

 



Ingredientes

 

1 kg de raya

1 kg de patatas

1 cebolla

2 tomates maduros

1 pimiento rojo

1 pimiento verde

3 dientes de ajo

1 ramito de perejil

1 trozo de pan frito

1 vaso de vino blanco

50 g de almendras tostadas

Azafrán

Aceite de oliva

Sal

 


 

La Borrida de raya es un guiso muy popular en todo el archipiélago balear. Esta versión nos llega directamente de Ibiza. Es laborioso, pero no complicado, y el resultado final depende del acierto en la preparación de la barrida, una preparación similar a la picada de almendras catalana. En este caso, el sabor de la hórrida se amplía incorporando el hígado de la raya.

Preparación:

Rehogar 1 cebolla y 2 dientes de ajo -ambos picados muy finos- con un poco de aceite de oliva, 5 minutos. Añadir los pimientos -limpios, sin semillas y pitados-y dejar 10 minutos, a fuego lento, removiendo de vez en cuando. Incorporar los tomates -pelados, sin semillas y rallados-, el vino blanco, la sal y 1/2 vaso de agua. Tapar y cocinar 30 minutos.

Machacar 1 diente de ajo en un mortero, añadir las almendras, el perejil, unas hebras de azafrán, la mitad del hígado de raya -hervido- y 1 rebanada de pan frito. Trabajar hasta obtener una pasta uniforme.

Cubrir el fondo de una fuente aceitada con las patatas -peladas y en rodajas finas-, rociar con el sofrito, dar un hervor, añadir la hórrida -disuelta en un poco de caldo   < del sofrito- y cocinar, a fuego lento, 15 minutos.

Incorporar la raya -sin piel, en filetes y sazonada-, tapar y cocinar, a fuego lento, entre 5 y 8 minutos (según el grosor del pescado y el punto deseado).

Datos:

La raya y su hígado. La raya es uno de esos pescados que no suelen despertar pasiones, pero aporta una carne blanca, sabrosa y muy agradable por su textura gelatinosa. El hígado vive, sin embargo, rodeado de una aureola que, a mi modo de ver, no se corresponde con nada.

 



Ingredientes

 

400 g de arroz

600 g de cerdo (espinazo, pies, rabo...)

400 g de nabo

200 g de porotos

1 tomate

1 cebolla

4 dientes de ajo

Azafrán

Aceite de oliva virgen extra 

Sal

 


 

Se trata del tan conocido y apreciado arros amb fesols i naps. Un arroz caldoso, casi un potaje de arroz con un aire a olleta alicantina, que representa los sabores de la huerta valenciana. Este guiso revela una delicadeza casi sobrenatural. La culpa es, al menos en parte, del nabo confitado. Varias horas de cocción a fuego lentísimo lo convierten en un prodigio de dulzor, suavidad y delicadeza. Hoy para ti, el arroz con porotos y nabos.

Preparación:

Cocinar los nabos -pelados y enteros- en una cazuela con agua y sal, a fuego lo más lento que sea posible, durante 3 horas.

Poner los porotos -en remojo desde el día anterior- en una cazuela con la carne de cerdo, cubrir con agua, sazonar, aderezar con unas hebras de azafrán y mantener a fuego lento.

Añadir un sofrito elaborado con la cebolla -picada muy fina-, los dientes de a jo y el tomate -pelado, sin semillas y muy picado-, y llevar a ebullición, agregar 1/2 vaso de agua fría y seguir cocinando al menos durante 11/2 hora, hasta que los porotos estén tiernos (retirar las piezas de carne conforme vayan estando cocidas y reservar).

Incorporar el arroz, las carnes -cortadas en trozos-, los nabos -con cuidado, para que no se rompan- y dejar cocinar durante 17 minutos, añadiendo agua hirviendo si vemos que se nos queda corto de caldo. Salar y servir.

Datos:

Ojo a la cazuela. Tanto la olla de hierro como la cazuela de baño tienen su encanto, pero conservan el calor durante mucho tiempo, lo que hace que el arroz se pase. No me parecen recomendables para preparar un anoz, pero, en cambio, aportan un cierto encanto al presentarlos. Siempre se puede preparar el arroz en una cazuda normal y pasarlo a una olla de hiena o de baño en el momento de servirlo.

 



Ingredientes

600 g de arroz

2 kg de mújol

2 ñoras (pimiento muy picante)

2 tomates maduros

2 dientes de ajo

1 rama de perejil

Aceite de oliva virgen extra

Sal


El mújol es el protagonista de esta especie de guiso de arroz; un plato que representa la forma de trabajar los arroces en la cocina murciana. El contacto con las aguas semi-dulces de la albufera convierte las carnes de este pescado azul en un bocado exquisito. Sus huevas sirven además de base a una conserva que se vende como sucedáneo del caviar. Te invitamos a disfrutar el caldero de Mar Menor.

Preparación:

Limpiar el mújol, separar los lomos, quitar la piel y hacer un caldo con las espinas, la cabeza y las pieles. Sazonar los lomos, dejar reposar i hora, lavar, escurrir, secar y reservar.

Saltear las ñoras -limpias, sin semillas y en trozos-en una olla con unas gotas de aceite de oliva. Cuidar de que no se quemen, pues amargan. Trabajar en un mortero con los dientes de ajo, perejil y un poco de sal hasta lograr una pasta homogénea.

Rehogar los tomates -pelados, sin semillas y picados-con un chorrito de aceite de oliva. Dejar 5 minutos, a fuego lento, y reservar la cuarta parte. Añadir la pasta y un poco de caldo de pescado. Hervir 30 minutos.

Añadir el arroz y el caldo (de 21/233 medidas por i de arroz; debe quedar caldoso), sazonar, llevar a ebullición, bajar el fuego al mínimo y cocinar durante 17 minutos.

Saltear los filetes de mújol en los tomates rehogados que hemos reservado. Servir el caldero de arroz por un lado y el pescado por otro. Acompañar con alioli.

Datos:

Ñora y pimentón. Son dos de los principales elementos que distinguen los arroces de Murcia y Alicante. En ambos casos, se incorporan con el sofrito previo a la preparación del arroz y, en ambos casos, hay que recomendar cuidado, porque un exceso de calor puede quemarlos y entonces amargarán el arroz.



Ingredientes

2 kg de caracoles

1/2 conejo

1 sepia

2 cebollas

4 tomates maduros

6 dientes de ajo

2 hojas de laurel

1 cucharada (sopera) de perejil

50 g de almendras molidas

5 cl de brandy

Aceite de oliva

Pimienta negra y sal


La cocina catalana, especialmente la que se practica en el Ampurdán y otras comarcas de Cirona, es rica en combinaciones de carnes y pescados o carnes y mariscos. Las albóndigas con sepia, el pollo con cigalas o gambas y otras muchas propuestas forman una familia de platos llamados "de mar y montaña". El resultado son los caracoles con sepia y conejo.

Preparación:

Cocinar los caracoles, cubiertos de agua, con 2 hojas de laurel y sal, durante 30 minutos. Reservar.

Dorar 3 dientes de ajo en una cazuela con un chorro de aceite. Retirar y saltear el conejo -cortado en trozos pequeños- hasta que se dore. Escurrir, sazonar y reservar.

Limpiar el aceite y rehogar las cebollas y 3 dientes de ajo -picado todo muy fino-, a fuego lento, hasta que se dore (unos 10 minutos). Añadir los tomates -pelados, sin semillas y picados finos- y mantener la cocción otros 10 minutos.

Incorporar el conejo, la sepia -limpia y cortada en trozos medianos-, el brandy, pimienta y sal. Añadir una picada preparada en un mortero con los dientes de ajo dorados, la almendra molida y el perejil. Llevar a ebullición y cocinar 20 minutos, a fuego lento.

Incorporar los caracoles y mantener la cocción, otros 30 minutos, añadiendo, si es necesario, un poco de agua. Salar y servir.

Datos:

Cocinar los caracoles. Para cocinar los caracoles se ponen en agua fría, llevándolos a ebullición, a fuego lento, para que no se encierren en el caparazón. Lo mejor es cambiar el agua en cuanto llegue a ebullición y repetir la operación tres veces seguidas.



Ingredientes

3 perdices

35 cl de vino blanco

35 cl de leche

3 tomates maduros

1 cebolla grande

18 hojas de repollo

90 g de queso rallado

50 g de harina

30 g de manteca

1 tamillete aromático

1/2 cucharada (de café) de nuez moscada


Las cocinas tienen muchas caras y la balear no es una excepción. Tras la sencillez del frit llega el refinamiento de esta versión de la perdiz con repollo, algo más elaborada de lo habitual. Es una cocina diferente, de sabores antiguos. En el recetario mallorquín, las viejas cocinas británicas o francesas se encuentran con las tradiciones mediterráneas. La cocina española nos presenta las perdices estofadas con repollo.

Preparación:

Limpiar las perdices, quitar las plumas, eviscerar y lavar el interior. Secar y pasar a una cazuela con 1/2 vaso de agua, vino blanco, 2 cucharadas de aceite, un ramillete aromático -1 diente de ajo, i hoja de laurel, 2 ramas de perejil, i de tomillo y otra de romero-, 1 cebolla -cortada en 4- y los tomates -pelados, sin semillas y partidos por la mitad-, tapar y cocinar 2 horas, a fuego muy lento (o menos, según sea la carne de las perdices).

Cocinar las hojas de repollo 30 minutos en una cazuela con agua y sal. Escurrir y extender en una superficie lisa.

Cortar las perdices en 4 piezas, deshuesar y repartir la carne en las hojas de repollo. Formar paquetes y alinear en una fuente de horno aceitada con aceite de oliva.

Preparar una bechamel ligera con mantequilla, harina, leche, un poco de sal y un toque de nuez moscada. Cubrir los rollitos con la bechamel, espolvorear con queso rallado y gratmar, hasta que se dore. Servir inmediatamente.

Armado y presentación:

Una alternativa. Es bien sencilla: guisar las perdices envueltas enfetas de tocino y hojas de repollo. Se atan y se guisan pausadamente, a juego muy lento. Hay quien las rellena con un picadillo preparado a base de paté.



Ingredientes

1/2 l de leche

300 g de azúcar

24 hojas de limonero

12 huevos

1 limón

1 cucharada (de postre) de canela molida

2 cucharadas (soperas) de azúcar glasé

Una pizca de levadura

Harina (la que admita)


Un nombre sonoro para un postre popular, sencillo y delicado como pocos en la cocina española. Bastará una crema preparada con leche, huevos y harina, y unas hojas de limonero para impregnar la cocina con los aromas de un dulce de otros tiempos. Según parece, se trata de un postre muy tradicional en la zona de Murcia y la comarca de Babiel, hoy para tí, los paparojotes.

Preparación:

Mezclar la leche con los huevos, batir con un batidor y agregar la cascara de i limón -rallada-, el azúcar y una pizca de levadura. Mezclar bien antes de incorporar harina, poco a poco, mientras se trabaja la masa, hasta que tenga una consistencia cremosa.

Dejar reposar, durante ío minutos, en un lugar cálido.

Lavar y secar las hojas de limonero, embadurnarlas en la crema y freír en abundante aceite muy caliente, hasta que se doren por ambos lados. Escurrir, disponer sobre una fuente y espolvorear con canela en polvo y azúcar glasé.



Ingredientes

400 g de harina

4 huevos

400 g de queso fresco

400 g de azúcar

3 hojas de hierbabuena

1 cucharada (de café) de matalahúga

1/2 copa de aguardiente anisado

5 cl de aceite de oliva

5 cl de agua


Una tarta que solía endulzar las mesas de Ibiza coincidiendo con la conmemoración de la Pascua, aunque con el tiempo ha extendido su presencia al resto del año. Se trata de una propuesta tan simple como sabrosa: una tarta de queso fresco y huevos aromatizada con anís, la matalahúga (o matalahúva), una especia de aires anisados, y hierbabuena, esta delicia que la cocina española nos trae se llama Flaó.

Preparación:

Amontonar la harina en un recipiente hondo y mezclar con el aceite, el agua, el anís y la matalahúga. Trabajar hasta obtener una masa elástica y consistente. Dejar reposar 15 minutos y extender sobre un molde de horno previamente enmantecado.

Mezclar los huevos batidos con el queso -rallado-, el azúcar y unas hojas de hierbabuena bien picadas. Extender sobre la masa que hemos preparado y hornear a 150° C, durante 30 minutos.

Retirar del horno, desmoldar, espolvorear con azúcar glasé o con un chorrito de miel. Se puede servir frío o caliente.



Ingredientes

1/2 kg de calabaza

150 g de almendra molida

80 g de azúcar

6 almendras enteras

1/2 cucharada (soperas) de canela en polvo

1 limón


Un dulce de origen árabe que se elaboraba en la Semana Santa de Játiva, en plena comarca valenciana de La Costera. Hoy se encuentra, todo el año, en las pastelerías de muchas ciudades. Es una sencilla muestra de repostería popular, elaborada con calabaza y almendra, que tiene auténticos especialistas y hasta genera "desafíos" entre los reposteros de Játiva.

Preparación:

Asar la calabaza -cortada en trozos- en el horno pre-calentado a 170° C, hasta que esté bien tierna. Retirar, dejar enfriar, quitar las semillas y separar la pulpa de la corteza. Disponerla en un colador y dejar escurrir hasta el día siguiente.

Mezclar la pulpa con la almendra molida, añadir la cascara rallada de i limón y triturar hasta obtener una masa uniforme. Añadir el azúcar, una cucharada sopera de canela y mezclar.

Distribuir en 6 recipientes individuales, resistentes al horno, y hornear durante 40 minutos, a 170° C.

Espolvorear con el resto de la canela y decorar con una almendra entera.



Ingredientes

 

250 g de garbanzos

500 g de oKobuco

1 hueso de ternera

1/2 gallina

150 g de panceta salada

100 g de tocino

100 g de solomillo de cerdo picado

250 g de butifarra negra

250 g de papas

1 repollo

1 nabo

1 zanahoria

1 huevo

2 dientes de ajo

2 cucharadas (soperas) de pan rallado y 1 de harina

1 cucharada (sopera) de perejil picado 

Pimienta negra y sal

 


 

Es una versión reducida del cocido catalán. Su nombre describe las dos formas en que se sirve: sopa y carnes guisadas: Escudella i carn d'olla (muchas y muy vanadas: oreja, hocico y pie de cerdo o costilla). Lo más característico es la sopa de galets (pasta en forma de caracola), que podemos aromatizar poniendo en el plato una hoja de hierbabuena recién cortada. A continuación te proponemos como preparar esta delicia de la cocina española: Escudella i carn d'olla

Preparación:

Para preparar el Escudella i carn d'olla, primero debes poner al fuego una olla grande con 4 litros de agua. Añadir el ossobucco, el hueso, la gallina y la panceta salada. Añadir los garbanzos -en remojo desde el día anterior. Llevar a ebullición. Espumar hasta que el caldo quede limpio. Incorporar el nabo y la zanahoria, tapar y cocinar 1 hora, a fuego lento.

Mezclar la carne picada con el tocino graso -picado muy fino-, un huevo, el pan rallado, el perejil picado, los dientes de ajo -picados finos-, sal y pimienta negra. Obtener una mezcla uniforme. Redondear con la mano, formando un albondigón. Rebozar con harina y freír en aceite muy caliente hasta que se dore. Escurrir.

Cumplida 1 hora de cocción, incorporar a la olla el repollo -lavado y picado-, las patatas -peladas y cortadas por la mitad-, el albondigón y la butifarra negra. Tapar y seguir cocinando hasta que los garbanzos estén tiernos. Retirar cada pieza de carne cuando esté a punto. Separar parte del caldo y preparar una sopa de galets. Presentar el resto de los ingredientes -garbanzos, carnes y verduras- como segundo plato.

¿Cómo te ha quedado el Escudella i carn d'olla?

 

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