agua

Primera parte de guía para una correcta hidratacion: sinonimo de salud y mejor rendimiento.
La práctica de una correcta hidratación determina un esfuerzo consciente para modificar los hábitos de ingesta de fluidos a lo largo de los días de entrenamiento.
La cantidad de líquido ingerido voluntariamente durante la actividad física puede ser afectada por su sabor, por su composición, como así también por la disponibilidad. Todos estos factores deben ser tomados en cuenta cuando se elabora un programa de reemplazo de fluidos. El objetivo de la ingestión de líquidos durante el ejercicio físico es la reposición total del sudor perdido. Numerosos estudios científicos han resaltado los beneficios, tanto fisiológicos como de rendimiento físico, que determina la hidratación antes, durante, y después de la actividad física. Para obtener una rápida y completa rehidratación, se requiere de la ingesta de un volumen de fluidos mayor (aunque no excesivo) al perdido a través de la transpiración, como así también al consumo de cloruro de sodio que reemplace la cantidad eliminada.
Muchas personas que realizan regularmente actividad física optan por las bebidas deportivas, una buena alternativa para reponer, además de líquido, los nutrientes que se pierden por el sudor al realizar ejercicio.
Durante el proceso de sudoración, el organismo pierde agua y sales minerales, lo que hace que disminuya el rendimiento físico. Una temperatura en tomo a los 17-20 ° C y una humedad ambiente por debajo del 60% son condiciones óptimas para la práctica deportiva. Sin embargo, muchos programas de entrenamiento se desarrollan en condiciones muy distantes de las ideales, por lo que el organismo se ve forzado a transpirar más de lo normal para bajar la temperatura interna y poder seguir realizando el esfuerzo.

Las aguas minerales bajas en sodio aportan ventajas en relación a la prevención y tratamiento de los siguentes trastornos:
HIPERTENSIÓN ARTERIAL: se trata de una enfermedad en la que hay que controlar muy de cerca el aporte de sodio a través de la alimentación, una baja ingesta por parte del agua reducida en este mineral contribuye a mantener saludables los vasos sanguíneos y la presión arterial bajo control.
RETENCIÓN DE LÍQUIDOS: es un fenómeno muy común en especial en aquellas personas con sobrepeso, para ellos se aconseja reducir al máximo la ingesta de sodio y aumentar la inclusión de líquidos. El agua baja en este mineral ayuda a prevenir o bien a hacer mucho más leve este trastorno.
DIABETES: en dicha enfermedad aumenta de manera significativa el riesgo de padecer enfermedad cardiovascular, por lo tanto, es esencial cuidar (entre otras cosas) el aporte de sodio alimentario. Las aguas con bajo contenido en este mineral contribuyen a mantener normal la presión arterial y al mismo tiempo cuidan la salud cardiaca.
ENFERMEDAD RENAL: el sodio es un mineral que se excreta a través de los ríñones, su exceso puede provocar serios trastornos a este nivel. El agua baja en sodio es ideal para personas con insuficiencia renal.
ENFERMEDAD CARDIACA Y CEREBRAL: la baja ingesta de sodio contribuye a proteger el corazón, el cerebro y las arterias. Además de los alimentos con bajo contenido de sal, las aguas reducidas en este mineral ayudan, como ya se mencionó, a mantener normal la presión arterial y esto, en consecuencia, mantiene sanos el aparato cardiovascular y el cerebro.
TRASTORNOS DIGESTIVOS: aparte de todo lo señalado, un exceso de sodio daña la mucosa gastrointestinal, lo que puede producir gastritis, úlceras gastro duodenales e incluso su consumo excesivo en forma crónica, puede aumentar el riesgo de padecer cáncer de estómago. Las aguas bajas en sodio, en este sentido, sin duda protegen el aparato digestivo.
OSTEOPOROSIS: como se ha visto hasta ahora, consumir sodio por demás resulta siempre perjudicial; la salud ósea no escapa a esta regla. Una ingesta excesiva provoca un aumento en la eliminación de calcio por orina, incrementando el riesgo de pérdida de masa ósea. Las aguas reducidas en sodio contribuyen a su prevención.

Te contamos sobre la importancia del agua en el proceso de la digestión.
Un suministro inadecuado de agua, en especial en los adultos mayores, altera la manera en que el organismo aprovecha los alimentos. El agua es un elemento muy importante en el proceso digestivo.
En cuerpos mas jóvenes, el procesamiento que convierte a los alimentos en formas más sencillas para poder ser absorbidas por el organismo se hace de una forma muy elemental. La movilidad intestinal o movimientos peristálticos, habilidad del intestino para movilizar los alimentos mediante la contracción de sus paredes, va disminuyendo con el paso del tiempo. Esto incrementa el tiempo que tarda un alimento en ser totalmente digerido y eliminado provocando que la persona sea más propensa a sufrir malestares digestivos y problemas de colon. Beber bastante agua, junto a una dieta rica en fibra, puede prevenir este tipo de problemas.

Las características de las distintas aguas minerales son las siguientes:
AGUAS HIPOSODICAS DIURÉTICAS
Aguas con bajo contenido en sodio -menos de 20 mg/l-. Las dietas de bajo contenido sódico benefician a quienes tienen hipertensión arterial, problemas cardiacos, litiasis, afecdones renales o alteraciones asedadas a retendón de líquidos.
AGUAS DE MINERALIZACIÓN DÉBIL
Son aquellas que tienen aportes de caldo inferiores a 150 mg/l y aportes de magnesio de menos de 50 mg/l. Por endma de esos valores, las aguas caldcas y magnésicas representan una mayor sobrecarga renal. Las aguas de débil mineralizadón están recomendadas para la elaboración de los preparados alimenticios infantiles y para personas con problemas de riñon.
AGUAS DE MINERALIZACIÓN FUERTE
Son aquellas con residuo seco superior a 1500 mg/l
AGUAS BICARBONATADAS
Su aporte de bicarbonatos supera los 600 mg/l. Tienen efecto neutralizante de la secredón gástrica y estimulan la digestión.
AGUAS SULFATADAS
Con más de 200 mg/l de sulfatos.
AGUAS CLORUDADAS
Con más de 200 mg/l de cloruro.
AGUAS CALCICAS
Con más de 150 mg/l ; de caldo.
AGUAS MAGNÉSICAS
Con más de 50 mg/l de magnesio.
AGUAS FLUORADAS
Con más de 1 mg/l de fluoruros.
AGUAS FERRUGINOSAS
Con más de 1 mg/l de hierro.
AGUAS SÓDICAS
Con más de 200 mg/l de sodio Indicadas para dietas pobres en sodio: no más de 20 mg/l de sodio.

El agua es la base de la vida y un componente esencial de nuestro cuerpo. El correcto funcionamiento del organismo depende (en buena medida) de un aporte adecuado del líquiedo elemento. Hoy trataremos a fondo el tema del agua, fuente de la vida.
La medida de la sed:
El cuerpo humano contiene hasta 70% de agua, lo que equivale a casi 50 litros. Una correcta hidratación es necesaria para un buen funcionamiento de nuestro organismo. Participa en la asimilación de nutrientes, regulación intestinal y digestiva, control de la temperatura y eliminación de las toxinas por vía renal, entre otros aspectos.
Se calcula que, llevando una vida normal, el cuerpo pierde a diario, principalmente a través de la orina y la transpiración, más de dos litros de agua, que deben ser repuestos a través de la comidas y bebidas. Pero esta cantidad depende de muchas variables: sexo, edad, peso, clima, entre otros.
Se escucha muy a menudo sobre la necesidad de tomar grandes cantidades de agua: se dice que ayuda a adelgazar, que mejora la piel, que elimina la celulitis... Y así se puso de moda tomar agua como camellos: vamos con la botellita a todos lados.
En realidad el organismo tiene sus propios mecanismos para asegurarse el suministro de agua: la sed es el principal. Esta sensación, que es controlada en un centro del cerebro, es la señal de que necesitamos agregar agua a nuestro sistema para equilibrar las cuentas. Por eso, según los expertos, un adulto que realiza actividades normales no debería tomar más agua de la que le pide el cuerpo mediante la sensación de sed. Esto equivale a poco más de dos litros diarios, considerando tanto el agua que se bebe como la que aportan los alimentos.
Yojo que este punto no es menor. Se considera que el agua y las bebidas acuosas (infusiones y otras) representan más de la mitad del agua que necesitamos (entre un litro y un litro y medio por día): el resto del líquido elemento los obtenemos de los alimentos. Muchas comidas -en particular las frutas y verduras, y la leche- tienen un importante contenido acuoso.
El ranking de los alimentos ricos en agua lo encabeza la lechuga, con el 95% de su peso en líquido elemento. Las manzanas, por ejemplo, contienen más de 80% de agua. Las nueces y otros frutos secos -como su nombre lo indica- sólo aportan 4% de agua.
Agua que no has de beber
Llamativamente, el consumo exagerado de agua puede resultar en graves problemas de salud, especialmente en las personas con enfermedades del corazón. Ocurre que cuando se toma agua en demasía, este exceso es eliminado a través del riñon, y junto con él se barren sales imprescindibles para la vida.
Esta situación también se daen algunos atletas (en especial los maratonistas) que, por temor a deshidratarse debido a la actividad física intensa, toman agua de más. Esto provoca que eliminen mucho sodio, lo que les puede causar pérdida de conocimiento. Esta "intoxicación por exceso de agua" es más peligrosa que la deshidratadón normal que causa una actividad física exigente.
Por eso se recomienda a las personas que realizan grandes esfuerzos físicos y quieren hidratarse correctamente consumir bebidas "isotónícas" o beber agua con moderación. Las bebidas isotónicas contienen una concentración salina similar a la del organismo, de manera que se repone no sólo el agua sino la sal que se pierde con la transpiración. Su fórmula, además de las sales (cloruro de sodio, potasio, magnesio, calcio), incluye algunos azúcares simples que aportan las calorías imprescindibles para los esfuerzos físicos.
La ONU considera que el acceso al agua potable es uno de los derechos básicos del hombre: el agua de buena calidad es garantía de salud. Lamentablemente, buena parte de la humanidad se debate entre la escasez y la contaminación. Mientras tanto, en el resto del mundo crece el consumo de agua embotellada, a un ritmo de 12% anual, especialmente en Europa y Estados Unidos. Continuamente se amplía el mercado con nuevas variantes: además de la tradicional agua con gas (que reemplaza a la tradicional soda), ahora se encuentran finamente gasificada y enriquecida con diferentes combinaciones de minerales y vitaminas. Y de la mano de esta tendencia, han surgido en todo el mundo los "bares de agua", que ofrecen decenas de variedades. El agua está en camino de convertirse casi en un vicio. Quién lo diría.

Se escucha muy a menudo sobre la necesidad de tomar grandes cantidades de agua: se dice que ayuda a adelgazar, que mejora la piel, que elimina la celulitis... Y así se puso de moda tomar agua como camellos: vamos con la botellita a todos lados.
En realidad el organismo tiene sus propios mecanismos para asegurarse el suministro de agua: la sed es el principal. Esta sensación, que es controlada en un centro del cerebro, es la señal de que necesitamos agregar agua a nuestro sistema para equilibrar las cuentas. Por eso, según los expertos, un adulto que realiza actividades normales no debería tomar más agua de la que le pide el cuerpo mediante la sensación de sed. Esto equivale a poco más de dos litros diarios, considerando tanto el agua que se bebe como la que aportan los alimentos.
Yojo que este punto no es menor. Se considera que el agua y las bebidas acuosas (infusiones y otras) representan'más de la mitad del agua que necesitamos (entre un litro y un litro y medio por día): el resto del líquido elemento los obtenemos de los alimentos. Muchas comidas (en particular las frutas y verduras, y la leche) tienen un importante contenido acuoso.
El ranking de los alimentos ricos en agua lo encabeza la lechuga, con el 95% de su peso en líquido elemento. Las manzanas, por ejemplo, contienen más de 80% de agua. Las nueces y otros frutos secos (como su nombre lo indica) sólo aportan 4% de agua.
Agua que no has de beber:
Llamativamente, el consumo exagerado de agua puede resultar en graves problemas de salud, especialmente en las personas con enfermedades del corazón. Ocurre que cuando se toma agua en demasía, este exceso es eliminado a través del riñon, y junto con él se barren sales imprescindibles para la vida.
Esta situación también se da en algunos atletas (en especial los maratonistas) que, por temor a deshidratarse debido a la actividad física intensa, toman agua de más. Esto provoca que eliminen mucho sodio, lo que les puede causar pérdida de conocimiento. Esta "intoxicación por exceso de agua" es más peligrosa que la deshidratación normal que causa una actividad física exigente.
Por eso se recomienda a las personas que realizan grandes esfuerzos físicos y quieren hidratarse correctamente consumir bebidas "isotónicas" o beber agua con moderación. Las bebidas isotónicas contienen una concentración salina similar a la del organismo, de manera que se repone no sólo el agua sino la sal que se pierde con la transpiración. Su fórmula, además de las sales (cloruro de sodio, potasio, magnesio, calcio), incluye algunos azúcares simples que aportan las calorías imprescindibles para los esfuerzos físicos.
La ONU considera que el acceso al agua potable es uno de los derechos básicos del hombre: el agua de buena calidad es garantía de salud. Lamentablemente, buena parte de la humanidad se debate entre la escasez y la contaminación. Mientras tanto, en el resto del mundo crece el consumo de agua embotellada, a un ritmo de 12% anual, especialmente en Europa y Estados Unidos. Continuamente se amplía el mercado con nuevas variantes: además de la tradicional agua con gas (que reemplaza a la tradicional soda), ahora se encuentran finamente gasificada y enriquecida con diferentes combinaciones de minerales y vitaminas. Y de la mano de esta tendencia, han surgido en todo el mundo los "bares de agua", que ofrecen decenas de variedades. El agua está en camino de convertirse casi en un vicio. Quién lo diría

El agua no tiene el poder de adelgazar: no es capaz de eliminar la "grasa" del organismo. Pero, claro, el agua es importantísima en cualquier régimen de adelgazamiento,ya que evita el estreñimiento y colabora con la eliminación de toxinas. Además, una manera de "engañar" al estómago cuando pide comida es tomar uno o dos vasos de agua.
Para estar más sano o más bello no hace falta ir por la vida con la botella de agua en la mano. Para los adultos, alcanza con seguir una dieta equilibrada (rica en verduras y frutas) y beber agua o infusiones cuando se siente sed.
Los ancianos a menudo no tienen un registro claro de la sensación de sed. Por eso es necesario que beban abundante agua durante el verano. Los bebés de meses no toman agua: alcanza con la leche (ya sea materna o de mamadera).
Las dietas muy ricas en carnes y pobres en vegetales aportan menos agua, por lo que requieren un mayor aporte de la bebida.
El agua cada día es más un artículo de lujo. Y este ha llegado hasta las mesas de los restaurantes más In, de una forma muy sofisticada. Botellas exclusivas “gourmet” que contienen aguas llegadas y embotelladas de los puntos más recónditos de nuestro planeta, con precios pueden superar hasta los 100€ el litro.
Cada día es más normal ver cartas de aguas en muchos sitios, y puede que lleguemos y sea normal ver cartas de aguas como las que tiene uno de los restaurantes más de moda en Paris, que ofrece hasta setenta tipos de aguas en su carta.
Y os preguntareis, que diferencias pueden encontrarse en el agua. Pues seguir leyendo que esto os sorprender…!

El agua “Fiji Water”, procedente de esa islas del pacífico, tiene un alto contenido en silicio, beneficiosa para el pelo y la piel. Esta es la favorita de muchas estrella de Hollywood como Ton Cruise o Cameron Diaz.
Agua mineral OGO, contienen 35 veces más de oxígeno por lo que tiene un aporte energético muy importante, y sustituye otras bebidas de este tipo.

El agua 'Cloud Juice', es agua de lluvia de la Antartida cuya botella contiene 9.750 gotas de agua pura de Tasmania en Australia.
También tenemos el agua “Chateldon”, considerada el Rolls Royce de las aguas, por que solo se producen 700.000 al año. Es un agua que lleva siendo embotellada siglos, desde 1650, y fue la favorita del Rey Sol. Es la más conocida y más antigua, y en su botella lleva el símbolo del monarca, el cual creó un cuerpo especial de oficiales para que la portaran desde Auvergne hasta el Palacio de Versalles.
También tenemos el agua ultrapremium Bling H2O que fué creada por Kevin G. Boyd, guionista y productor de Hollywood, y hoy es considerada la más cara y exclusiva del mundo.
Aunque parece que el puesto se lo ha quitado Japón, donde se dice que
se vende el aguan más cara del mundo, con una antigüedad e 5000 años. Esta agua procede de los polos, desde donde hacen llevar un icerber hasta sus costas, y allí la embotellan.
O el agua “Bling H2O” de Swarovsk con una
llamativa botella de cristal semitransparente swarovsk, con la que
quiere llegar a un mercado selecto y exclusivo. El agua es embotellada
en Dandridge, Tennessee, procedente de profundos manantiales del Parque
Nacional de Smokey Mountains.
El agua “Elsenham” es de las que su valor añadido lo da la
botella, que parece más un perfume que otra cosa, diseñado y fabricado
por la misma industria que trabaja para Chanel.
Pero el agua va más allá de una simple bebida y se convierte también en condimento importante para la elaboración de los platos más exquisitos. Así el libro “El Agua en la Cocina del Futuro” recoge recetas de los más conocidos chefs de nuestro país, en las que el agua es un ingrediente fundamental.
Como os habéis quedado???
Yo muerta ☺!!!
vía: eleconomista.es