¿A que se llama maridaje?

El vino es sin dudas un ingrediente que estimula y realza cada comida, capaz de transformar una simple cena en una ocasión memorable.
Se llama maridaje al matrimonio entre en vino y la comida, donde el vino que se elegirá para una determinada ocasión dependerá del alimento. A través del llamado maridaje se busca conjugar de manera óptima las cualidades y las potencias de un vino con los ingredientes de los platos, para lograr así una mejor armonía de sabores.
Según el destacado sommelier, y secretario ejecutivo de
En términos generales, los vinos blancos o el maridaje de los alimentos que necesitan vino blanco, la armonía va principalmente por el sabor y la acidez, mientras que, en el maridaje de los vinos tintos con los alimentos gruesos y sólidos, de mucho más cuerpo, existe una combinación entre sabor, pero principalmente relacionado con la textura del vino. El cuerpo de un vino tinto está determinado por su nivel de astringencia, de aspereza.
El vino blanco no se determina por esta característica, dado que no tiene astringencia porque sus uvas no tienen taninos. Los taninos son sustancias naturales, astringentes y amargas que proceden de la maceración de los hollejos o pieles de las uvas y de la crianza en madera. Las uvas blancas no permiten traspasar ese nivel tánico del vino tinto, por lo tanto, el cuerpo del blanco se descubre por el tiempo que pudiera haber pasado en barrica, pero no existe la aspereza en los blancos. Además que éstos se sirven fríos, y con la baja temperatura los niveles de astringencia bajan casi a cero.
Los conocedores nos señalan que los blancos ligeros serán los elegidos cuando el menú tenga entre sus principales ingredientes crustáceos cocidos o pescados blancos poco condimentados; en cambio indican los blancos con cuerpo para crustáceos a la parrilla, moluscos de concha (ostras, almejas) y pescados de sabor pronunciado. Asimismo, para pescados y mariscos fuertemente condimentados, carnes de pollo o ternera a las brasas, ahumados y pescados marinados aconsejan los blancos criados en madera.
Los vinos tintos jóvenes se consideran en mejor conjunción con asados de cordero, morros, manos de cerdo, estofados de carne, pollo asado, quesos de corta y media curación, Rioja, Ribera del Duero, Jumilla,
